Publicación del Consejo Argentino de Oftalmología
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ISSN 1515-4785

 Año 14 Nº 1, marzo de 2001


Comunicar, servir, distender

Nuestra intención de mejorar la calidad de MO con cada número es ya una constante. Por eso sería repetitivo explicar en un editorial el hecho de que estamos produciendo nuevos cambios, pues usted ya los ha notado antes de leer estas líneas.
Queremos explicarle por qué seguimos creciendo y cuál es nuestra intención.
Creemos que muchas de las dificultades con que se enfrenta la oftalmología tienen su origen en la falta de comunicación entre los colegas. Si fuera posible comunicarnos mejor, muchas diferencias desaparecerían y sería más fácil perseguir objetivos comunes. Por eso una parte importante de la revista pretende comunicar.
También queremos brindar un servicio. Acercar de manera amena temas relacionados con nuestra especialidad, con rigor académico pero alejados de la frialdad de la redacción científica. Con esto nuestra publicación pretende servir.
Y por último, deseamos rescatar nuestra condición de humanos con una vida fuera de la oftalmología. Es nuestra intención distender con espacios dedicados a temas de la vida con una remota o nula ligazón con la oftalmología.
Los cambios decúbralos usted mismo. El porqué de ellos se lo decimos nosotros: queremos comunicar, servir y agradar. MO es la respuesta.

MO Médico Oftalmólogo Año 14, Nº 1 Marzo 2001
ISSN 1515-4785
© Consejo Argentino de Oftalmología

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Crónicas del futuro
Se realizó la primera Encuesta Nacional de la oftalmología argentina

El trabajo estuvo a cargo de la consultora Graciela Römer. Brindará datos confiables que permitirán la planificación y el diálogo con las autoridades sobre los temas que preocupan a la profesión.

El Consejo Argentino de Oftalmología y la Sociedad Argentina de Oftalmología ya palpitan los resultados de lo que fue la primera Encuesta Nacional de la oftalmología argentina, que revelará, por primera vez en la historia, datos esenciales para la planificación médico oftalmológica en el país.
Realizada por el estudio Graciela Römer y Asociados, el denominado "Mapeo laboral e institucional de la actividad de los profesionales Oftalmólogos de la República Argentina", se inició el 22 de diciembre de 2000 y según la consultora, proporcionará datos actualizados y precisos sobre el listado de oftalmólogos, de Clínicas y Hospitales y de Colegios de Médicos, además de los resultados de la encuesta en sí.
La agencia contó con una base de datos original, proporcionada por el Consejo, de 2.481 médicos en todas las localidades seleccionadas para la muestra y al cierre de esta edición del MO Römer informó que esperaba procesar para fines de febrero los resultados de aproximadamente 1.850 casos.
El trabajo no es censo sino un informe estadístico. Por eso abarcó los principales centros urbanos y provincias que fueron: Capital y Gran Buenos Aires, La Plata y Zárate, Misiones, Formosa, Chaco, Bahía Blanca, Mar del Plata, Corrientes, Jujuy, Mendoza, Río Negro, Neuquén, Salta, Tucumán, Santa Fe y Rosario, Entre Ríos, Córdoba, Catamarca.

Estimaciones

La encuesta se realizó en forma personal y las preguntas fueron recogidas en forma anónima. Los datos se pidieron a través de un cuestionario "semiestructurado" y entre otros temas se consultó sobre el tipo de formación o habilitación del profesional, nivel de calificación y título obtenido y acerca de las técnicas y tecnologías utilizadas en la práctica. Se preguntó cuánto se gana, la disposición de crear un curso de especialización único y cómo se ve una futura mancomunación entre las dos instituciones de la oftalmología.
"Esperamos detectar un número alto de profesionales con relación a la población y un cierto descontento con respecto a las condiciones laborales a enfrentar, con el deterioro de los ingresos por el ejercicio de la profesión y las condiciones en que se desenvuelve, no sólo en lo económico", reconoce el doctor Ricardo Dodds, presidente del Consejo Argentino.
Según su par en la SAO, el doctor Carlos Argento, "en los resultados que arrojará encontraremos la imperiosa necesidad de unirnos para defender nuestra profesión".
Para ambos, el paso primordial a seguir una vez que todos los resultados estén encarpetados es "tener la mayor cantidad de datos confiables para poder dialogar con las autoridades nacionales y gubernamentales sobre los temas que nos preocupan: el de la matrícula y el de la optometría".
La idea de realizar un muestreo semejante circulaba desde unos dos años atrás. En esa oportunidad el doctor Dodds buscó impulsar este proyecto, pero sus costos superaron las posibilidades de una sola institución. Cuando el nuevo presidente de la SAO sugirió retomar la iniciativa en forma conjunta, la Encuesta Nacional empezó a ser una realidad.
Para elaborar los cuestionarios se invitó a quince profesionales a que plantearan las preguntas, cuyas respuestas fuesen reveladoras y, entre una gran cantidad de propuestas, se logró una lista de ítems específica y certera. Se eligió al estudio de Graciela Römer debido a que había realizado el mismo trabajo, con éxito, en el universo de los anestesiólogos.


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Sueños de viajes
Por Mario Saravia
médico oftalmólogo

Influido por una trasnoche de insomnio, luego de ver un documental acerca del Titanic, tuve un sueño extraño. Soñé que caminaba por la cubierta desierta de un gran barco. Era una cubierta de madera, infinitamente ancha y mucho más larga aun. Un hombre mayor estaba descansando sobre una reposera con la mirada hacia el mar. A su lado una mesita; sostenía un trago y sus piernas estaban tapadas con una manta. Junto a él había otra silla vacía. Con un simple gesto me invitó a sentarme. Lejos, en el otro extremo del gigantesco barco, una multitud se divertía en algo que podía ser una fiesta.
Por esas extrañas cosas de los sueños sabía que el hombre a mi lado era un médico oftalmólogo y los que disfrutaban de la reunión a lo lejos, también.
Sentado a su lado miramos el mar infinito. Tampoco sé por qué yo sabía que ese era el único horizonte posible de ver desde allí: sólo mar. El barco estaba detenido. Después de un tiempo prolongado no contuve la pregunta:
—¿Hacia dónde vamos?
El colega me miró, se encogió de hombros y atendiendo el movimiento circular de los hielos en su vaso me contestó:
—¿Cómo vamos a ir a algún sitio si ni siquiera sabemos dónde estamos? —contestó en tono de reprimenda, por contestar a una pregunta tan ingenua—. Al menos ahora tenemos un buen barco.
El sueño terminó allí.
Lo único importante es que lo pude recordar y el hecho de que todos a bordo fuéramos oftalmólogos me llevó a ver con claridad que todo lo que quería decir estaba en ese sueño corto y absurdo. Tengo una particular aversión a jugar al freudiano interpretando sueños y este caso no es una excepción.
Pero me sirvió para establecer un paralelo con la situación actual de la oftalmología argentina.
Tiene mucho sentido comparar el barco con nuestras instituciones. Desde hace años la Sociedad Argentina de Oftalmología viene trabajando con fuerza en la formación continua del graduado, fundamentalmente a través del curso anual, que es de magnitud y calidad reconocidas aún más allá de nuestro medio.
Por su parte, el Consejo Argentino de Oftalmología ha crecido en forma sostenida en los últimos años con avances importantes con el problema de la optometría, con el curso a distancia, la comunicación entre oftalmólogos, la creación de una biblioteca, la permanencia de su sitio en internet, etc. Sin que esto pretenda ser un inventario de lo que las dos entidades hacen, queda claro que están sólidas y bien organizadas como para llevar adelante cualquier objetivo. Es decir que "tenemos un buen barco".
Sabemos que no estamos bien, pero tampoco sabemos cuán mal nos encontramos.
No conocemos con certeza cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles. No conocemos la magnitud de nuestros problemas —"¿Cómo vamos a saber adónde vamos si ni siquiera sabemos dónde estamos?"—. Creo que la encuesta nacional que se está realizando en este momento es de una relevancia fundamental para subsanar esa enorme carencia. Nos hacía falta un análisis profundo de nuestra realidad y estamos próximos a tenerlo en nuestras manos.
Entonces sí, cuando sepamos dónde estamos, sólo nos quedará encender los motores y fijar un itinerario de los puertos que queremos alcanzar con nuestro barco imaginario.
Cada uno es libre de organizar su viaje ideal. Y no puedo resistir la tentación de soñar el mío propio:

Primer puerto: examen único obligatorio e imparcial —voluntario para los especialistas actuales— en todo el país y de jerarquía internacional para obtener el título de médico oftalmólogo a partir de hoy, independientemente de los cursos preparatorios que existan.
Segundo puerto: establecer estándares de calidad para una residencia oftalmológica mediante un ranking con puntaje para una mejor valoración de los aspirantes, y para evitar la proliferación de residencias comerciales, descalificando a las que no reúnan requisitos mínimos. En lo posible delegar esta calificación en una entidad insospechada e imparcial (¿OMS?).
Tercer puerto: discutir con autoridades provinciales y nacionales la verdaderas y reales necesidades de los médicos oftalmólogos con respecto a la población de cada distrito y acordar mecanismos de regulación de matrícula. Para eso es necesario una comisión conjunta de ambas entidades y permanente para este fin.
Cuarto puerto: generar una organización conjunta entre el consejo y todas las sociedades locales para trabajar efectivamente contra el establecimiento de la optometría.
Quinto puerto: incorporar al programa de formación del oftalmólogo contenidos y prácticas orientadas a promover la investigación básica y clínica en oftalmología, así como estímulos institucionales importantes para especialistas investigadores, con el fin de volver a ser una comunidad productora de conocimientos en nuestra materia y no sólo buenos repetidores.
Sexto puerto: promover cursos institucionales de nociones básicas de economía de salud, contratos, análisis de costos, ética, etc., para terminar con la esquizofrenia de pretender que no existe la disociación de la profesión ideal y una realidad desgastante.
Creo que estas son apenas las primeras escalas de mi viaje imaginario, de mi propio sueño. Y es bueno recordar que toda realidad concreta fue alguna vez un sueño, aunque Calderón se empeñe en afirmar que los sueños, sueños son.


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Entrevista a Guillermo Jaim Etcheverry
Por Christian Boyanovsky
periodista de MO


Es profesor titular de la cátedra de Histología y autor del best seller La tragedia educativa. Dice que la superpoblación médica influye directamente sobre la calidad de la formación y que las residencias están en franco deterioro, porque se usan para trabajar. Asegura que la encuesta favorecerá a los futuros profesionales.

-Tal como dice en su libro La tragedia educativa, la educación atraviesa una etapa caótica, ¿lo ve también en el área de la medicina?
-Sin ninguna duda. La Argentina no sabe cuántos médicos tiene, qué hacen, dónde están. No hay siquiera datos esenciales para tomar medidas de política y eso revela el profundo desinterés que hay. La formación de los profesionales de la salud es sumamente importante. En los lugares en que estas cosas se toman en serio se cuenta con elementos, pero aquí está todo al libre albedrío de los interesados. Por ejemplo, en ninguno de los censos nacionales se ha conseguido que se preguntara la profesión. En el 90, los decanos de la Facultad de Medicina trabajamos para que se hiciera y no lo conseguimos.
-Los datos periodísticos hablan de 120 médicos en todo el país.
-Claro, pero es aproximado, porque se calcula desde un estudio hecho en la década del 80. De cualquier manera es mucho. Los cálculos internacionales indican que debiera haber un médico cada 600 habitantes y en la Argentina hay aproximadamente uno cada 300 y lo más preocupante es que el crecimiento vegetativo, es decir, los que abandonan la profesión porque se mueren o se jubilan son más o menos 1.500 al año. Sin embargo, los que se forman son 4.500. Así y todo no hay un cálculo concreto sobre cuántos médicos hay activos, dónde están y qué hacen. Y eso es imprescindible para cualquier planificación.
-En ese sentido, ¿cuánta importancia tiene la encuesta de los oftalmólogos?
-Mucha. Resulta muy provechoso que se haya tomado la iniciativa de investigar ese campo, aunque se reduzca a la especialidad, porque brindará una radiografía muy útil que seguramente beneficiará al conocimiento de la actividad y a la formación de nuevos profesionales. Con todos esos datos, es mucho más viable la planificación de nuevas estructuras académicas y la formación de futuros profesionales.
-¿En qué influye la superpoblación?, ¿es un problema profesional?
-No, no, influye claramente en la calidad de la formación, es imposible brindar a toda esa gente una formación de calidad, tanto en el pregrado como el posgrado. En el país hay alrededor de 1.500 plazas de residencia. Entonces casi dos tercios de los médicos que se reciben no tienen lugar para el posgrado. Y no todos los lugares tienen la calidad suficiente. Y por supuesto tiene que ver con la atención médica: no necesariamente más médicos significa mejor salud.
-Sobre 120 mil médicos y 36 especialidades, el promedio es de 3.300 médicos por cada una. Los oftalmólogos son más de 3.500, es decir, más que el promedio.
Además, la proporción de la OMS es de uno cada 15.000 habitantes. Entonces sobran 1.000.
-¿A qué adjudica la tendencia de volcarse a esta especialidad?
-No sé si se vuelcan más, pero hay un interés muy grande por la medicina en general, porque hay una atracción por la figura médica, y además porque se ve como un mercado de trabajo posible: los médicos siguen trabajando de médicos. Hay pocos médicos taxistas.
-En el ambiente oftalmológico se dice que el interés es, en buena medida, económico.
-Bueno, es una especialidad a la que recurre todo el mundo. Es técnicamente compleja, con lo cual las posibilidades de rendimiento económico también son grandes, con el empleo de gran aparatología. No conozco el mercado en profundidad, pero creo que sí, es por eso.

Niveles de formación

-¿El decaimiento de la capacitación es causa y efecto del aumento en la demanda estudiantil?
-¡Sí! Son dos cosas que están unidas, el problema es que hay mucha expectativa en las actividades relacionadas con la salud y por otro lado el país carece de posibilidades de garantizar una formación de calidad. Ahora, si la Argentina pensara que necesita tener más profesionales y mejor formados necesita invertir, pero eso no se hace expandiendo la formación.
-Entonces, ¿por la cantidad de personas que quieren convertirse en médicos colapsa el sistema educativo, decae la formación y luego los profesionales formados con bajo nivel son los profesores?
-Así es, pero no hay que hacer tampoco una generalización. El problema es que el promedio no es todo lo bueno que debiera tratándose de una actividad en la que depende la vida de la gente y por ello el promedio debiera ser óptimo.
-¿Está de acuerdo en que la residencia es la única forma de posgrado?
-Y sí, de los sistemas que se han probado hasta ahora es el mejor. La educación supervisada en servicio, con una buena base teórica y las herramientas prácticas esenciales, demostró ser el mejor mecanismo. Por eso es imprescindible.
-Es decir que una mala residencia es un factor determinante.
-Y claro, ahí creo que se juega todo. El problema es que muchas residencias se han convertido en lugares de trabajo de mano de obra barata. Ya no son programas de capacitación y educación, sino que es gente que llega a trabajar y hace lo mejor que puede con control y formación teórica muy escasa.
-¿Cuál sería la herramienta para optimizar y controlar esa fase de la formación?
-El control de los pares, el que pueden ejercer las universidades y las asociaciones. Que lo que se dice que se hace, se haga. Pero actualmente ese control es un poquito laxo entre nosotros. Hay lugares muy buenos y otros que no lo son, cuando debieran ser todos muy buenos, de la mejor calidad posible.
-¿Qué visión tiene acerca de restringir el ingreso a la Facultad?
-Es clarísimo: las instituciones educativas tienen una cierta capacidad. Discutiremos cómo se determinan, pero no son ilimitadas, al igual que los colectivos, entra cierta gente. No se puede engañar y decir que uno tiene una capacidad de formación ilimitada, eso es imposible y lleva a dos alternativas: para hacerse comprender se baja el nivel porque el de los estudiantes es muy bajo, que de todas maneras es una estafa, o se pone tan rígido que ningún estudiante está en condiciones de superar los niveles que se fijan, lo cual es inviable.
-¿Y sobre la postura de que se debe estudiar lo que necesita el país?
-Es muy difícil determinar lo que necesita el país. Yo creo que es importante llegar a un acuerdo —en mi opinión, nacional— de la capacidad concreta de formación que tenemos. Pero no hay voluntad. El surgimiento en los últimos años de tantas universidades privadas no hace otra cosa que contribuir a ese caos, porque hace diez años había una sola facultad de medicina privada y ahora hay treinta.

Estandarte

-Con respecto a los controles de las residencias, ¿existe falta de voluntad profesional en buscar mayor capacitación?
-Es que si la formación inicial es deficiente el panorama es pobre. No hay lugares que reúnan las condiciones óptimas y si uno se pusiera muy estricto no quedarían lugares.
-¿El estudiante no se da cuenta de que no puede adquirir una capacitación mejor?
-Por supuesto y si se da cuenta no tiene mucha alternativa.
-¿La UBA sigue siendo el estandarte de la formación?
-Bueno... sí... sin duda, sigue siendo, qué sé yo. Concentra a muy buena gente, porque los profesores de las otras son los de la UBA. Yo creo que ha perdido, de todas formas, pero hay de todo. Un estudiante que tiene inquietudes y motivación puede lograr una buena formación porque los profesores, en general, son buenos.
-¿Cuál es su idea de cambio y mejora en función de la demanda creciente de estudiantes y la superpoblación de médicos?
-No va a cambiar inmediatamente... habría que hacer un acuerdo entre las facultades y las autoridades y establecer un consenso en función de los números y la plata que estamos dispuestos a destinar para esto. Una cosa es que uno proponga una educación universitaria para todo el mundo, que a mí me parece bien, y otra es que cada uno haga lo que quiera. Así que me parece que hay que encontrar alternativas. Pero no va a ser fácil.

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La oftalmología infantil del futuro
Por Julio Manzitti
médico oftalmólogo


En los países más avanzados se produjo una disminución marcada en enfermedades oculares genéticamente trasmitidas, gracias a un eficiente asesoramiento genético preconcepcional. Pero todavía falta para llegar al ojo perfecto. Un examen precoz a todos lo niños será la clave para lograrlo.

Se han producido tantos adelantos en la medicina y se ha conseguido alargar tanto la vida, que no es ilógico pensar que muchos de los niños que están naciendo en estos días verán los albores del siglo XXII.
Entonces, debemos diferenciar entre dos oftalmopediatrías futuras: la del futuro propiamente dicha y la del pasado que nos queda por hacer.
Con respecto de esta última, ya hoy vemos diferencias significativas entre algunos países, que están dadas fundamentalmente por el asesoramiento genético y la prevención.
En los países más avanzados se produjo una disminución marcada en enfermedades oculares genéticamente trasmitidas como el glaucoma congénito, las cataratas congénitas y el retinoblastoma. Esto se ha conseguido con un eficiente asesoramiento genético preconcepcional.
En casos de embarazos en mujeres —o familias— de riesgo con diferentes métodos de diagnóstico intrauterino (ecografía, estudio del ADN en vellosidades coriónicas, etc.) se permite, en algunos casos, anticipar el parto y realizar el tratamiento de manera precoz.
Así es como en muchos países disminuyó la incidencia de síndromes que se acompañan de patologías oftalmológicas, como ser: síndrome de Down, Hallerman Streiff, Norrie, Lowe, y otros.
Las enfermedades ligadas a infecciones intrauterinas como rubeola o toxoplasmosis deberían haber sido erradicadas también en nuestros países.
Otras patologías tienen orígenes diversos, por ejemplo, la toxocariasis tiene relación directa con el manejo de las heces de los canes. Es decir, se trata de un tema de educación de la población.
En casos de disminución visual, las estadísticas muestran que hay dos grandes capítulos que son la ambliopía y los accidentes. La primera es la causa más frecuente en la infancia y se debe con mayor frecuencia a los vicios de refracción y estrabismo, los cuales tienen una herencia multifactorial con alta penetración.
Si la comunidad médica y las autoridades sanitarias se convencen de que se debe realizar un examen precoz a todos los niños, se habrá adelantado mucho en este campo.
Con respecto de los traumatismos, el otro gran capítulo de disminución visual, se ha visto que son más frecuentes en los niños varones de 1 a 5 años. Se producen en la vivienda para el caso de niños preescolares y en relación con juegos y deportes, en los mayorcitos.
Estadísticamente se ha confirmado que cuanto mayor es el déficit educacional, más aumenta la cantidad de traumatismos.
Todo esto es sabido en el mundo y se está tratando de solucionar, pero cada país, en mayor o menor medida, tiene su deuda con los niños. Sobre todo en el área de prevención.
Para revertir esta situación debemos tomar conciencia y hacer lo necesario ante las autoridades, a fin de que se promulguen leyes y se elaboren programas.

Oftalmopediatría del futuro

En la medicina se están produciendo grandes adelantos que van a mejorar los tratamientos y la calidad de vida. La sociedad quiere llegar a un ojo perfecto e imperecedero y podrá lograrlo con cirujanos oculares cada vez más habilidosos o con máquinas de precisión que los reemplacen.
Como dijo Marsha Goldsmith en JAMA (enero de 2000): uno de los campos donde se prevén grandes avances es en las enfermedades heredodegenerativas —como la retinitis pigmentosa— y en las maculopatías precoces y de la edad avanzada.
Goldsmith dice que ya conocemos suficiente sobre las causas que producen la degeneración de los fotoreceptores y se van a ir desarrollando tratamientos médicos que interrumpan el proceso degenerativo o lo hagan más lento.
Para enfermedades de la córnea, estudios recientes han demostrado que las mutaciones en un simple gen dan como resultado diferentes tipos de distrofias corneales. Por lo tanto se desarrollarán terapias génicas para estas distrofias.
Se puede decir que la ingeniería genética y la clonación influirán en muchas enfermedades, en la estructura de nuestra civilización y en la detección de las anormalidades cromosómicas que llevan a la presentación de enfermedades trasmitidas.
Se están desarrollando nuevos medicamentos para corregir el estrabismo. El botox fue el primero de lo que será una larga lista.
Con la quimioreducción y las terapias locales se ha mejorado en forma evidente el tratamiento de los retinoblastomas, evitando grandes mutilaciones, y la terapia radiante externa con las secuelas por todos conocidas. Con el diagnóstico genético se pueden detectar las anomalías cromosómicas en los niños afectados y en sus familiares en casos de RB con herencia dominante. Este es el campo donde se prevén mayores avances, no sólo en la genética del RB sino también en otros tumores.
También se está trabajando en la célula madre capaz de regenerar tejido y se calcula que en diez o veinte años se podrá prescindir de los transplantes. Cuando se necesite córnea o retina se la buscará en los cultivos de tejidos.
George Poste dijo: "medicina es predecir y prevenir" y en este momento no resulta en una práctica futurista, sino que en la medida en que prevengamos estos costos los podremos afrontar. Como anticipó el pediatra argentino Carlos A. Gianantonio: "si bien es cierto que no nos es dado conocer el futuro, es erróneo y malsano vivir el presente sin meditar sobre el alcance de nuestras acciones en el mañana".
Finalmente, ¿quién va a pagar todo esto? El editorial del Diario Médico de España del 7 de enero de 2000 resume una idea sobre este interrogante: "Parece cierto que la distancia sanitaria entre la sociedad industrializada y la que no lo es se ampliará durante el siglo XXI. Incluso en occidente no todos los pacientes tendrán la misma capacidad de acceso. Quizás un día habrá que cuestionar si la salud también es un privilegio de la riqueza".

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Uveítis asociadas al HLA B-27
Por Marcelo Reinhart
Médico Oftalmólogo

La asociada al HLA-B27 es la segunda causa más común de uveítis anterior, luego de la idiopática, y representa entre el 40 y el 60% de las uveítis anteriores agudas. Los pacientes HLA B-27 positivos presentan más inflamación, más recurrencias y más complicaciones.

El HLA-B es un grupo de moléculas de superficie celular codificadas por el complejo mayor de histocompatibilidad ubicado en el cromosoma 6 del genoma humano. Estos genes polimórficos tienen varias presentaciones, una de las cuales es la variedad 27, denominada HLA B-27.
Si bien el 70 al 80 por ciento de todas las personas que poseen este antígeno en sus células no presentan manifestaciones clínicas relacionadas, el 20% restante padece al menos unas de las condiciones asociadas:

1. Uveítis anterior aguda aislada.
2. Espondiloartropatías:

  • Espondilitis anquilosante
  • Enfermedad de Reiter o artritis reactiva
  • Artritis psoriásica
  • Espondiloartropatía indiferenciada

3. Enfermedades inflamatorias intestinales

La asociada al HLA-B27 es la segunda causa más común de uveítis anterior, luego de la uveítis idiopática. En diferentes poblaciones representa el 40-60% de las uveítis anteriores agudas. Como todas las condiciones asociadas al gen B27, esta uveítis es más común en hombres que en mujeres.
Clásicamente la uveítis asociada al HLA B-27 se presenta como una uveítis anterior aguda, de comienzo súbito, en un paciente joven. Si bien los episodios son unilaterales, las recurrencias pueden ser bilaterales. La inflamación suele ser más severa que la encontrada en la uveítis idiopática y puede asociarse a reacción fibrinoide (25%), hipopion (10%) y a la formación de sinequias posteriores. Los estudios realizados muestran que se asocia a una tasa de recurrencia mayor que la variedad idiopática.
Si bien el compromiso del segmento posterior es raro, actualmente es un fenómeno más reconocido que puede presentarse en la forma de vitreítis, vasculitis o papilitis.
Como hemos dicho, la uveítis asociada al HLA B-27 puede ocurrir en presencia o en ausencia de condiciones sistémicas relacionadas. Los síntomas oculares pueden ocurrir como la primera manifestación de una enfermedad sistémica que se declarará en forma posterior, o que está presente en el mismo momento aunque no ha sido diagnosticada aún. Es por eso que en estos pacientes es de suma importancia la realización de una historia detallada y de un examen por el clínico.

Tratamiento agresivo

Los signos característicos que se asocian con las espondiloartropatías son la presencia de dolor lumbar debido a sacroileítis, artritis periféricas asimétricas y manifestaciones extraarticulares (gastrointestinales, cutáneas, oculares) en ausencia de factor reumatoide sérico. Aunque su presencia es extremadamente útil en el diagnóstico, su ausencia no las descarta.
Las opiniones varían con respecto de la importancia de indicar pruebas diagnósticas para detectar el HLA B-27, pero la mayoría de los autores coinciden en que todo paciente con uveítis anterior recurrente o con signos sugestivos de espondiloartropatías, en ausencia de otro agente etiológico definido, debe ser testeado para el HLA B-27 por sus implicancias tanto pronósticas como terapéuticas.
El tratamiento del episodio agudo se realiza con esteroides tópicos y cicloplégicos. Pueden asociarse esteroides perioculares, de ser necesario. Si bien la inflamación asociada suele no ser difícil de controlar con el tratamiento, hay que recordar que éste debe ser agresivo porque la tasa de complicaciones y de recurrencias es mayor que en la uveítis idiopática.
En el caso de pacientes resistentes al tratamiento convencional, pueden usarse drogas inmunosupresoras como el metotrexate o la azatioprina, agentes que pueden también ser necesarios en caso de compromiso del polo posterior.
Aunque existen datos contradictorios, se acepta en general que los pacientes HLA B-27 positivos presenten más inflamación, más recurrencias y más complicaciones que los negativos. Las complicaciones incluyen sinequias extensas, glaucoma secundario y edema macular cistoide. Los HLA B-27 positivos son también más propensos a requerir tratamiento sistémico que aquellos que presentan uveítis idiopática.
Podemos concluir que la uveítis asociada al HLA B-27 es una condición recurrente que puede ser más severa y persistente que la idiopática. El compromiso ocular puede ser más extenso y por lo tanto el pronóstico visual más sombrío. Testear este gen es importante, ya que ayuda al oftalmólogo a identificar un subgrupo de pacientes más difíciles de controlar y que requieren una terapia agresiva para evitar complicaciones importantes. El oftalmólogo se convierte así en el primer eslabón de una cadena que llevará al diagnóstico de una enfermedad sistémica asociada.
Los pacientes HLA B-27 positivos deben ser informados de la naturaleza recurrente de su condición, de la probable asociación con enfermedades sistémicas y de la posible aparición de complicaciones que pueden comprometer su pronóstico visual.


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Alternativas terapéuticas a la degeneración macular
Acerca de un artículo de Hilel Lewis en Ophthalmology Update
Por Jorge Bar
médico oftalmólogo

El reconocido oftalmólogo titular del Cole Eye Institute se explaya sobre el tema en la revista norteamericana. Presenta como una opción la Termoterapia Transpupilar, además del estudio proliferativo de translocación macular que lleva adelante la institución.

La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es la principal causa de severa pérdida visual luego de los 50 años de edad. Existen dos formas clínicas principales: la primera, seca, atrófica o geográfica, más benigna y frecuente (90% de los casos), para la cual no existe ningún tratamiento eficaz demostrado científicamente. La segunda es la húmeda, exudativa o neovascular, menos frecuente (10% de los casos), que produce el deterioro visual más severo y existen para tratarla diversos tratamientos, a menudo muy controversiales.
A este respecto, la revista Ophtalmology Update (Fall 2000), del Cole Eye Institute–The Cleveland Clinic, publica una breve e interesante reseña de las opiniones del doctor Hilel Lewis, chairman del citado Instituto.
El prestigioso médico dice que la fotocoagulación se utiliza en pacientes con membrana neovascular (MNV) clásicas y ubicadas por fuera del centro de la fóvea. Si bien el macular photocoagulation study (MPS) demostró que pacientes con baja visión y MNV subfoveales pequeñas se benefician con fotocoagulación, la mayoría de los oftalmólogos no la recomienda, en este caso, por el daño térmico irreversible que se produce en el centro foveal.
Con respecto a la Terapia Fotodinámica, el doctor Lewis destaca que su indicación primaria es para pacientes con MNV subfoveal relacionada a la DMRE. Esta membrana debe tener, al menos, el 50% de componente clásico y la lesión debe ser inferior a 5400 en su diámetro mayor.
El objetivo principal de la TFD es detener o disminuir la evolución del proceso; solamente el 6% de los pacientes manifiestan alguna mejora visual. En ese sentido, Lewis expone: "Es importante explicar a los pacientes que la TFD no es una panacea; también que el oftalmólogo acote el uso de este tratamiento a los casos que completen los criterios de Protocolo actualmente existentes". Luego agrega que "la combinación de marketing y publicidad excesivos para pacientes desesperados, conlleva la posibilidad de abusar de la TFD. Esto podría resultar en carencia de beneficio para los pacientes y la pérdida de millones de dólares en fondos para el cuidado de la salud".

Estudios

Otro tratamiento practicado es la extirpación quirúrgica de la MNV subfoveal. El doctor Lewis forma parte de un Estudio Multicéntrico al respecto y operó a 80 pacientes con MNV subfoveal secundaria a DMRE. A un año de seguimiento, la agudeza visual (AV) media fue 20/320. "Si esto es mejor o peor que la historia natural será respondido por los estudios (todavía en curso) de cirugía submacular", refiere Lewis.
Se está comenzando a investigar, como alternativa terapéutica, la Termoterapia Transpupilar (TTT) en casos de MNV subfoveal, la cual debe tener menos de 3000 de componente oculto. También, su componente clásico debe ser menor al 10%. Según estos conceptos, a diferencia de la TFD, la TTT apunta al tratamiento de las membranas con predominio de componente oculto.
El Cole Eye Institute también participa en un Estudio proliferativo de translocación macular. Esta es una técnica de alta complejidad quirúrgica donde el centro macular es rotado por fuera de la MNV, hacia una zona de Epitelio Pigmentario "sano".
Para la translocación macular existen técnicas de diferente riesgo y predictibilidad, Por lo tanto, "los beneficios pueden no compensar los riesgos", dice muy atinadamente Lewis, ya que el desprendimiento de retina y la proliferación vitreoretinal son complicaciones mayores.
En definitiva, la translocación macular es una técnica que todavía debe ser estudiada, determinar muy bien qué tipo de pacientes podrían beneficiarse con la misma y, sobre todo, disminuir su complejidad y riesgo.
También se experimentan tratamientos farmacológicos para la DMRE. Lewis cree que probablemente puedan inhibir la proliferación de células endoteliales y detener el crecimiento de nuevos vasos; sin embargo, no parecen tener capacidad para cerrar los vasos preexistentes. En su opinión, el mejor régimen final para DMRE será alguna combinación de terapéuticas que primero cierren la MNV y luego impidan el desarrollo de nuevos vasos.
Más aún, en el Cole Eye Institute se está llevando a cabo cierta investigación genética que pueda ayudar a identificar pacientes de riesgo e implementar su prevención. Los investigadores están estudiando el "rejuvenecimiento" retinal utilizando stem cells.
El doctor Lewis concluye: "nuestras opciones para el tratamiento de la DMRE neovascular se han incrementado; se requiere una experta evaluación para determinar la mejor opción en cada paciente".

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MO Médico Oftalmólogo Año 14, Nº 1 Marzo 2001
ISSN 1515-4785
© Consejo Argentino de Oftalmología


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Pintura argentina del siglo XX
Xul Solar, el heredero de la luz

Por Alejandro José Quaintenne
Médico Oftalmólogo

Leído a la inversa, su nombre representa la unidad de medición de la intensidad lumínica. Vivió doce años en Europa donde conoció a Petorutti y fue el impulsor de la vanguardia artística argentina, admirado por el mundo intelectual y reconocido mundialmente. Además de pintar, realizó esculturas y creó objetos y juegos originales cargados de mística.

 

 

Jefa (1923)

 

Paradigma plástico del arte argentino del siglo veinte, Xul Solar representa —junto con Emilio Petorutti—, la denominada "modernidad atenuada" de los años 20. Ambos introdujeron por aquella época un nuevo estilo de pintura que rompió con los modelos clásicos y académicos existentes en ese entonces.
Artista prolífico no sólo en pintura sino en diversas áreas del arte, logró en su obra la ruptura del plano y la aplicación de letras y terminologías en neocriollo, lengua inventada por él. Muy relacionado con el ambiente intelectual de la época y creador de diversos objetos donde se nota su marcada tendencia hacia el zodíaco, el tarot y las religiones orientales, fue además el inventor de la panlengua, un proyecto lingüístico universal similar al esperanto. 

 El artista nació el 14 de diciembre de 1887 en San Fernando, provincia de Buenos Aires. Su verdadero nombre era Oscar Alejandro Agustín Schultz Solari, hijo de un ingeniero alemán llamado Emilio Schultz Riga y una italiana de nombre Agustina Solari.
Abandonó en primer año de arquitectura y se embarcó en 1912 con destino a Hong Kong, aunque desembarcó sorpresivamente en Londres para quedarse doce años en Europa.
Esa estadía fue fundamental en su vida por los contactos con las distintas vanguardias europeas, así como por los diversos vínculos que estableció en las grandes capitales del viejo continente.
En su primera visita a París, en 1913, se topó con el cubismo, gran movimiento de la época, representado por Braqué, Picasso, Gris y Leger. También se destacaba la nueva abstracción de Kupka y los estudios del color de Delaunay. Xul se contactó con todas estas corrientes como también con el arte metafísico de Chirico, el futurismo italiano de Boccioni y de Severini y las innovaciones de los expresionistas alemanes.

 Al llegar a Florencia en 1916 conoció a Emilio Petorutti, quien lo relacionó con los círculos artísticos del momento y sería su amigo para toda la vida. Desde ese año empezó a firmar como Xul Solar, nombre que resultaría de la simplificación de su apellido paterno y materno, pero que tiene un significado intrínseco mucho más trascendente: Xul a la inversa se lee lux, la unidad de medida de la intensidad luminosa. De esta manera, Schultz Solari se transformó en la intensidad luminosa de la fuente de luz y vida principal: el sol, símbolo que tuvo siempre presente.

 



Dos Anjos (1915)

 En 1917 Xul realizó sus primeras arquitecturas, inspirado en las formas de algunos edificios europeos. Entre 1919 y 1923 realizó sus primeras pinturas verbales, donde introdujo textos cortos en neocriollo. Plásticamente utilizó la geometría realizando formas elementales como el círculo, el cuadrado y el triángulo.En 1920 brindó su primera exposición individual en Milán y el catálogo fue prologado por su amigo Petorutti. Al viajar a Munich, al año siguiente, tomó contacto con el expresionismo alemán y su representante suizo, Paul Klee. Su admiración por éste, a quien no conoció jamás, lo llevó al intenso estudio de su obra y de su técnica. Eso estableció diferencias y semejanzas plásticas entre ambos. Se aprecian en los dos plásticos la realización de obras de pequeño tamaño y formato de algunas pinturas verbales (Klee realizaba pinturas con poemas visuales en alemán mientras que Xul introdujo términos en neocriollo), así como la utilización de una paleta sutil y delicada. Xul se diferenció, en cambio, por la ruptura del plano, la aplicación de letras y terminologías que llevaban implícito un gran sentido hermético, así como también la dislocación total de los campos de líneas horizontales.
Cuando Xul Solar regresó a la Argentina junto con Petorutti en 1924 se produjo un hito en la historia del arte nacional del siglo XX: el pintor platense realizó una exposición en la famosa galería Witcomb, lo que marcó la aparición de la vanguardia artística en Buenos Aires. Durante ese período Xul se relacionó con Victoria Ocampo, Norah Lange, Oliverio Girondo, Macedonio Fernández y Jorge Luis Borges, quien, junto con Adolfo Bioy Casares, quizás fueron de los pocos intelectuales que admiraron, apreciaron y estimularon su obra.

Xul y Borges

Nació entonces una amistad estrecha con el escritor del Aleph. Xul representaba para Borges el paradigma del intelectual europeo con quien mantuvo largas charlas y compartió la admiración por diversos hombres de letras como Blake, Swinburne o el sueco Swedenborg. Borges le dedicó el ensayo titulado "El idioma infinito" publicado en El tamaño de mi esperanza. Y en su obra El tintorero enmascarado de Hakim de Merv vinculó el argumento de la historia con la pasión de Xul por lo oculto y por las religiones.En la década del 20 Xul realizó nuevas arquitecturas donde representó casas imaginarias relacionandas con la "arquitectura desconstructiva". Se destacan Puerto Azul (1927) y Doce escaleras (1925).



Las Cuatro (1922)

Junto con el cambio sociopolítico del 30 su obra y temática viraron hacia lo esotérico, la magia y las creaciones ilusionistas, como se aprecia en Vuel Villa y La ciudad flotante, de 1930. El 27 de noviembre de ese año creó el Pan Klub, o Club Universal, nombre de la actual sede del museo. En los cuarenta se acrecentaron sus investigaciones sobre la comunicación visual, el esoterismo y la astrología como la preocupación por la segunda guerra mundial.

Al pasar a la segunda mitad del siglo comenzó un mayor hermetismo esotérico, manifestado no sólo en la pintura sino también en diversos objetos de los que fue creador. Al retomar las arquitecturas creó fachadas multicolores de formas geométricas articuladas con ciertas reminiscencias de elementos de Stijl. Son paradigmáticos los proyectos de casas del Delta. A finales de la década, Xul concretó su más ambicioso proyecto: la creación de un metalenguaje plástico para la comunicación visual. Propuso combinar sus pinturas y poemas con diversas imágenes que integrasen todos sus textos y formas, denominados "pensiformas" o "grafías plastiútiles". Xul creó muchas formas alternativas de escritura de las cuales se identifican seis sistemas básicos: geométrica, bloque de letras, guardas, cursivas, vegetales, antropomórficas y zoomórficas. Por medio de estas grafías expresaba textos que debían ser decodificados, lo que exigía cierto aprendizaje. Cada una de ellas tenía un significado intrínseco que podía ser leído de distintas formas y que se desarrollaban de diferente manera.

Filosofía y astrología

Xul murió en abril de 1963 en su casa de Tigre, en compañía de su esposa Lita. Pero su obra es inmortal. Otra de sus creaciones que trascendió al campo pictórico fue el Panjuego o Panajedrez, ideado a partir del 30. Consistía en un tablero de ajedrez modificado, de 13 por 12 casilleros, que Xul denominaba estaques. A las piezas, también cambiadas, las llamó trebejos, decoradas por figuras y signos. La base del juego era similar al ajedrez habitual, pero tenía un fundamento astrológico, filosófico y cabalístico que lo diferenciaba del tradicional. Consistía en las diversas posibilidades de combinar jugadas y, según Xul, todos podían ganar. También creó títeres y máscaras para montar obras teatrales para adultos. Cabe mencionar el Altar mundi, una obra en acuarela sobre madera y articulada con un contexto ceremonial esotérico.Dentro de la música modificó el plano tradicional y adoptó la gama hexatónica, que permitía, según él, tocar un pasaje musical cualquiera, con mayor o menor digitación, en cualquier tonalidad. Redondeó y marcó las teclas para hacerlas reconocibles al tacto. La antigua casa de Xul de Laprida 1212 en Buenos Aires, que adquirió su familia en noviembre de 1928 y que él destinó bajo su testamento para la creación de la fundación Panklub, es hoy el Museo Xul Solar. La casa fue construida a finales del siglo XIX con cuatro departamentos. Dos en la planta baja y otros dos en el primer piso. Las modificaciones arquitectónicas de readaptación y reciclaje fueron realizadas según los planos y modificaciones de Xul, en base a una concepción lumínica cosmológica que el pintor había estipulado para la creación del Panklub.

Dónde está Xul

Instalado sobre la vieja casona del pintor, el Museo Xul Solar—Fundación Panklub se encuentra en la calle Laprida 1214. Fue abierto el 13 de mayo de 1993 y su director actual es Natalio Jorge Povarché. Se puede visitar de lunes a viernes de 12 a 20 (teléfono: 4824-3302, fax: 4821-5378) y conocer el universo del artista. Para acercarse a Xul Solar, se puede también consultar una amplia bibliografía. Algunos títulos destacables (que fueron utilizados, entre otros, para el presente artículo) son: Catálogo Xul Solar, de Irma Arestizábal (1997), Xul Solar: catálogo de las obras del museo (1990), Catálogo Xul Solar, exposición del museo de arte moderno de París, de Aldo Pellegrini (1977), Una modernidad periférica, Buenos Aires 1920/1930, de Beatriz Sarlo (1988).
Xul está también en la red: www.xulsolar.org.ar. Además se lo encuentra en www.guiadelnavegante.com.ar y en el sitio de la Fundación Macri: www.fundacion-macri.org. Para los chicos también existe una página en el site educ.ar; hay que buscar el "taller de arte-jugando con Xul" y otros talleres para chicos.

MO Médico Oftalmólogo Año 14, Nº 1 Marzo 2001
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