Publicación del Consejo Argentino de Oftalmología 
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ISSN 1515-4785

Año 15 Nº 1  Mayo de 2002    

Facoemulsificación

El método más eficaz

El sistema de ultrasonido tiende a monopolizar las intervenciones de cataratas. Algunos profesionales aseguran que "no hay cirugía que el faco no pueda realizar".


La facoemulsificación es el método más utilizado en la cirugía ocular para casos de cataratas. Este sistema que utiliza el ultrasonido para fragmentar y absorber el cristalino ha logrado instalarse entre los médicos oftalmólogos de la Argentina desde su llegada masiva, que se produjo a principios de la década del 90. "El primer aparato llegó al hospital en el 92. Ahora hay tres y el 90 por ciento de las cataratas se operan con faco. La extracapsular es ya una rareza", refleja el jefe del servicio de cirugía del Hospital Lagleyze, Carlos Broghera.

Más allá de este caso particular, en todo el país los números expresan que, en términos generales, los oftalmólogos optan por el faco en el 74 por ciento de las intervenciones que involucran al cristalino. Y más de la mitad de los médicos (55%) utilizan esta técnica entre el 80 y 100% de las cirugías de cataratas. En cambio, el método extracapsular (ECCE) lo aplica en la misma proporción el 37% de los oftalmólogos, según la encuesta de 2001 de Graciela Romer & Asociados.

Superior

La técnica de faco tiene sus ventajas. "Tiene una incisión pequeña, es autosellante, en general no lleva puntos. Se puede corregir el astigmatismo preoperatorio porque se posiciona la incisión, reduce los riesgos de hemorragia expulsiva", enumera Pedro Nuova, jefe de residentes del Hospital de Clínicas. "El resultado es muy bueno, está muy regulado y es muy preciso. Además se puede corregir una miopía o hipermetropía porque permite colocar una lente de mayor o menor potencia", agrega.

Según los profesionales el faco viene teniendo una masificación "explosiva" en los últimos tiempos. Su aceptación en el ámbito privado es mucho mayor al público, por razones de costo (el equipo más económico cuesta alrededor de 20 mil dólares).

"El uso del faco en el Santa Lucía está parejo. Tiene pequeña preponderancia la extracaptular porque no hay muchos equipos, hay cuatro y funcionan sólo tres", explica Rodolfo Casullo, jefe de quirófano de ese hospital. Según su apreciación, la proporción en que se opera con el método de ultrasonido en el Santa es de un 60 por ciento. "Pero es sólo por cuestiones técnicas", aclara.

Otra razón por la cual el faco no se utiliza en su totalidad en los hospitales tiene que ver con que estos son ámbitos de formación y "la curva de aprendizaje es más lenta. Hay muchos factores involucrados que hay que aprender", explica Broghera. En el Lagleyze también hay tres facoemulsificadores y su uso es constante, aunque se busca que "los residentes tengan formación con extracapsular, porque existen indicaciones todavía para tratar con ese método, que no es obsoleto en un ciento por ciento. Y también en intracapsular, que ya casi no se usa, salvo en casos muy particulares".

Experiencia

En el Clínicas, donde se operan de 20 a 25 cataratas por semana, el uso del faco es de "un 95 por ciento", según Nuova. "Salvo las cataratas muy duras. Las de cuatro cruces, cuando el problema corneal no permite una buena visualización, las dejamos para la extracapsular", dice. Nuova coincide con sus colegas en que aprender la técnica de faco "es más difícil que la convencional", e ilustra que para manejar un aparato "hay que tener dos oídos, dos ojos, dos manos y dos pies. Porque con los pies se maneja el microscopio y la posición del faco; con las manos, 
las dos piezas del equipo. Ambos ojos para tener una visión tridimensional y los oídos, porque el sonido del faco varía según las distintas etapas".

Está de acuerdo en que la masificación de este método tiene que ver con aspectos técnicos y que su uso depende también de la experiencia. "La cirugía es más rápida que la extracapsular, si el médico es un experto".

Superando esos obstáculos, el facoemulsificador está a punto de convertirse en el único y más eficaz elemento para tratar la opacidad del cristalino, ya que, según la opinión del doctor Nuova, "está preparado para cualquier tipo de catarata. No hay catarata que el faco no pueda hacer".



MO Médico Oftalmólogo Año 15, Nº 1 Mayo 2002
ISSN 1515-4785
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