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La facoemulsificación con
implante de lentes plegables ha ido ganando cada vez más aceptación
entre los cirujanos de catarata. Para lograr resultados exitosos es
importante cumplir con algunos principios básicos de este procedimiento.
Uno de ellos es que debe realizarse dentro de un "sistema
cerrado", donde la cámara anterior se mantenga lo más estable
posible y con una presión permanentemente positiva. De este modo se
previenen algunas complicaciones, que en ocasiones suelen resultar muy
graves. El MCA es un elemento simple y de bajo costo que satisface estos
requerimientos.
Antecedentes
Hace mas de 25 años,
Kelman intentó usar un tubo de silicón, pero como éste se colapsaba en
la entrada limbar, fue abandonado. Luego siguieron otros intentos pero
debido al pequeño diámetro utilizado, esos mantenedores no lograban
compensar la salida de líquidos de la cámara. Finalmente los
mantenedores con el extremo biselado y con un diámetro externo de 0.9 mm
y el interno de 0.5 a 0.7, resolvieron el problema.
Michael Blumenthal es quien
mejor ha explicado y divulgado la dinámica de los fluidos intraoculares y
los beneficios del MCA durante la cirugía de catarata. A principios de la
década del 80 Blumenthal comienza a usar MCA en su técnica extracapsular
"mini-nuc" y en enero de 1994 publica con E. Assia la técnica
de faco con MCA. Pero también otros cirujanos han publicado trabajos
donde describen sus propias evaluaciones acerca de las ventajas del MCA
durante la facoemulsificación y otras cirugías del segmento anterior.
Técnica quirúrgica
Efectuamos anestesia
subtenoniana en el cuadrante nasal inferior y luego colocamos el MCA,
que puede ser el de Blumenthal ó de Lewicky, ambos son auto-estáticos y
poseen un calibre 20 g (diámetro ext. de 0.9 mm. y diámetro interno de
0,6 mm.). El primero es cónico con su extremo interno de 20G y el externo
de 18G; este diseño facilita la entrada y el retiro del mismo y se
mantiene bien estable en un túnel corneal de 1,5 mm. de largo. El de
Lewicky presenta anillos que hacen más firme su posición en la
paracentesis corneal, pero opone cierta resistencia al retirarlo. El
mantenedor permanece conectado -a través de una guía de suero- a
una botella de solución balanceada ubicada a 40 cm. del ojo durante toda
la cirugía. Esta altura nos asegura una cámara profunda y una tensión
ocular más fisiológica que con los viscoelásticos.
Los pasos de la técnica son los siguientes:
1.
Incisiones: Tanto las paracentesis como la incisión del
faco deben ser valvuladas
* Para el MCA:
cerca de hora 6. Su fácil y rápida introducción, se logra a través
de una incisión biselada corneal, realizada con un estilete de 20 g.
(de Blumenthal ó un MVR tipo V-Lance), que le dará el tamaño justo
para una buena estabilidad.
* Para el faco:
realizamos una incisión esclero-limbo-corneal (de Gills) de 3 mm en
el cuadrante temporal superior.
* Paracentesis
laterales (con estilete 20 g): a 30º ó 45º de la incisión del
faco.
2.
Capsulorrexis: Se efectúa con cistitomo por la
paracentesis lateral derecha (para el diestro).
La presurización ejercida por la infusión del MCA, que empuja hacia
atrás el diafragma cristalino-zonular, es suficiente para realizar una
buena rexis. Para lograr una rexis con el flap capsular
"planchado" sobre el cristalino, es importante evitar que las
maniobras con el quistítomo abran el labio corneoescleral de la
paracentesis.
También es posible efectuar la rexis con una cánula para corteza 0.4
conectada al equipo de aspiración manual utilizado en esta técnica.
3.
Facoemulsificación: En esta etapa el MCA nos permite
entrar y salir con la punta del Faco, sin provocar la pérdida de la
cámara anterior. Asimismo, cuando se libera bruscamente la oclusión de
la punta del faco, el mantenedor restituye inmediatamente el volumen
perdido evitando el colapso de la cámara y sus graves consecuencias
sobre la cápsula posterior o el endotelio corneal. Mientras utilizamos
el faco podremos concentrarnos mejor en las maniobras intraoculares,
pues con el MCA tenemos la tranquilidad de una cámara siempre
presurizada y olvidarnos así del pie que mantiene la irrigación del
faco para este fin.
4.
Aspiración manual: No usamos la aspiración mecánica del
faco. Este paso lo realizamos a través de las paracentesis laterales,
con un set de aspiración manual integrado por: una cánula curva de 0,4
mm (Charleux o Simcoe), un mango de aspiración, una tubuladura flexible
(Visitec 81007) y una jeringa de 5 ml. Este simple equipo de aspiración
nos proporciona una excelente maniobrabilidad y control de las tareas
que efectuamos.
La infusión del MCA conserva el saco capsular siempre abierto y las
paracentesis laterales nos permiten un buen acceso para aspirar
fácilmente el material de hora 12 o cualquier área que requiera de un
elemento delicado y una aspiración controlada.
También aquí, cuando se libera bruscamente la oclusión de la punta de
la cánula de aspiración, el mantenedor restituye inmediatamente el
volumen perdido evitando el colapso de la cámara anterior.
5.
Implante de LIO plegable: habitualmente utilizamos lentes
plegables de silicón (SI40 Allergan) con inyector, el cual sella la
incisión de modo que no hay salida de líquidos mientras introducimos
el LIO. El saco capsular permanece siempre abierto durante el implante,
por lo que no es necesario usar viscoelásticos, salvo que se deba
implantar una Lente rígida o alguna Lente que deba ser plegada con
pinzas.
J. Gills y Robert Fenzl realizan la inyección de los LIOs plegables
usando sólo un MCA sin viscoelásticos, pues de este modo disminuyen
considerablemente los picos de PIO postoperatorios ocasionado por el
viscoelástico residual.
6.
Retiro del MCA: Antes de finalizar, verificamos el
autosellado de las incisiones y si es necesario hacemos una hidratación
estromal.
Si consideramos que hay que suturar, ubicamos la altura de la botella
que nos brinde una curvatura corneal más cercana a lo fisiológico y se
sutura.
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Línea
de infusión del M.C.A.: MCA, Perfus y BSS. Extremos de los MCA a mayor
aumento: Blumenthal (cónico) y Lewiky (con anillos). |
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Set de aspiración manual:
cánula curva con orificio de 0,4 mm, mango de aspiración, tubuladura
de silicona y jeringa de 5ml. |
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El MCA compensa de manera
espontánea la salida de líquidos de la cámara anterior, evitando así
sus posibles colapsos. |
El MCA en situaciones difíciles
Cuando luego del implante
deseamos examinar la posición del LIO con una pupila que está poco
dilatada, lo podremos hacer fácilmente con dos ganchos de iris a través
de las paracentesis, sin temor al aplanamiento de la cámara anterior.
Cuando necesitamos convertir a EECC, lo único que tendremos que
hacer es agrandar la incisión ó hacer otra y luego -aprovechando la
infusión del MCA– podremos realizar la hidroexpresión del núcleo y
epinúcleo. Siempre permaneceremos operando bajo un sistema cerrado y
presurizado.
En situaciones más graves, como la ruptura capsular con pérdida de
vítreo, el MCA nos beneficia con una vía de infusión ya instalada.
Deberemos regular la altura de la botella a fin de darle al ojo el tono
apropiado y evitar la hidratación exagerada del vítreo. Luego le
quitaremos la manga de irrigación a la punta del vitréctomo y
comenzaremos la vitrectomía.
Si además tuvimos caída de material corticonuclear a la cavidad
vítrea y estamos capacitados para efectuar una vitrectomía
posterior, lo único que deberemos hacer son las dos incisiones esclerales
para las puntas de vitrectomía e Iluminación, pues ya tenemos colocada
la infusión.
Discusión y
conclusiones
El MCA es el primer
instrumento que ingresamos al ojo y el último en retirar. Esto nos
garantiza trabajar permanentemente con una cámara bien presurizada, sin
depender de la Irrigación del faco o de los viscoelásticos.
Si bien el mercado nos ofrece equipos de facoemulsificación con sensores
de vacío y sistemas anticolapso, su elevado costo impide que estén al
alcance de todos los oftalmólogos. En contraste, el MCA es un dispositivo
económico que nos brinda los siguientes beneficios:
- Restitución inmediata y espontánea de
líquidos en la cámara anterior, sin episodios de colapso.
- Control permanente de la presión de
cámara anterior y su regulación según a la circunstancia.
- Mayor libertad y concentración para las
maniobras intraoculares.
- Mejor preparados para enfrentar las
complicaciones (PIO positiva permanente)
- No tenemos hipertensiones
postoperatorias por restos de viscoelásticos
- Se reduce la incidencia de hemorragia
supracoroidea o expulsiva
- Se reducen los costos operativos
(equipos de faco de última generación, viscoelásticos, puntas
curvas de aspiración mecánica).
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