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>Información para pacientes Esta
información es sólo para orientar y divulgar algunos de
los principales problemas que afectan a la visión y en ningún
caso reemplaza la consulta con un médico especialista. |
Recomendaciones a los usuarios de computadoras Qué es la retinopatía diabética Qué es el glaucoma Qué es la sequedad ocular Sobre la Retinitis pigmentaria |
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Recomendaciones a los usuarios de computadoras El trabajo con computadoras constituye un capítulo especial de un cambio en el estilo de vida que se viene dando en nuestro siglo. En ese trabajo se combinan: una postura sedentaria, intensa tarea de cerca y alimentación frugal (deficitaria). El ojo es, por excelencia, junto con el oído, un órgano eficaz en la comunicación a grandes distancias. La tecnología nos ha impuesto el uso de nuestro sistema visual en ámbitos reducidos durante largos períodos. Al someterlo a estas exigencias se producen manifestaciones que expresan el estado de tensión del sistema visual. El confort, la satisfacción y el desempeño de quienes trabajan con monitores, son afectados por factores interactuantes que van desde lo óptico a lo psicosocial. Si analizamos el tipo de trabajo, la persona que trabaja, el diseño del equipo, el ambiente de trabajo y el entorno del trabajador, veremos que estas áreas interaccionan de modo tal que las mejoras en cualquiera de ellas, se reflejan en las demás. Por ejemplo, las quejas por molestias oculares disminuyen notablemente al mejorar el aire del ambiente de trabajo. O tambien, los que hacen entrada de datos (data entry) cometen menos errores por agotamiento cuando pueden hacer pausas y horarios cortos. Recomendaciones para los que trabajan con computadoras. Como en todas las ramas de la medicina moderna le damos prioridad a la prevención, o en su defecto, a la atención precoz de los problemas; así sugerimos: Se debe concurrir al médico oftalmólogo periódicamente para hacer un estudio completo de la función visual a lo largo del tiempo. De este análisis surgirá, en cada caso, la prescripción de los lentes adecuados y la recomendación de medidas higiénicas o ejercicios que disminuyan la tensión sobre el sistema visual. En el trabajo... Realice siempre su actividad visual en buenas condiciones de iluminación. Si está leyendo hágalo con una luz adecuada y evite hacerlo en situaciones de baja luminosidad; intente que la lámpara esté donde produzca la menor cantidad de reflejos posibles. Cuando usa el monitor de computación procure que éste se encuentre frente suyo, con una pequeña inclinación; elija un monitor cuya superficie no produzca reflejos y no precisará colocarle un filtro delante. Si usa anteojos puede hacerles un tratamiento antirréflex sólo para que las luces ambientes no se reflejen en ellos. Trate que los objetos que tenga que mirar (teclado, hojas de copia) se encuentren todos a una misma distancia: unos cincuenta centímetros. Casi nunca realice la actividad visual muy cerca. Si puede elegir la mesa y la silla trate de conseguir las que se adapten a una postura cómoda y que tengan la cualidad de ser móviles y ajustables. Adopte una postura correcta tratando de mantener recta la espalda y bien apoyados los pies. Los hombros deben estar relajados, los codos a 90 grados y las manos sobre el teclado, tal como en la figura al pie. No prolongue excesivamente la actividad realizando pausas regulares: se recomiendan a cada rato, a su voluntad, y le sugerimos levantarse, caminar, estirarse, dirigirse a una ventana y mirar objetos lo más lejos posible, algunos minutos. Durante estas pausas puede realizar ejercicios. Estos ejercicios producen un leve alivio. Las personas que tienen problemas de visión binocular precisan planes de ejercicios más complejos que se eligen con el especialista y no están incluidos aquí. Parpadeo... Las actividades que exigen grandes cuotas de atención visual producen una disminución en la frecuencia del parpadeo y una sequedad ocular relativa debida a dicho fenómeno. Esto es muy manifiesto en los que trabajan con computadoras y perturba en especial a los usuarios de lentes de contacto. Acostúmbrese a parpadear seguido y con regularidad. Puede ayudarse también con gotas de lágrimas artificiales recetadas por su medico; de esta forma mantendrá sus ojos frescos y lubricados. Moviendo el cuerpo... Al iniciar una pausa en su actividad visual le recomendamos, como primera medida, levantarse del lugar de trabajo y estando de pie, proceder al estiramiento de su cuerpo con el objeto de mejorar la circulación sanguínea en las zonas entumecidas por la inmovilidad. Estando de pie, con las piernas separadas, alce sus manos y llévelas hacia atrás de su cabeza, curvando la espalda todo lo posible. Luego gire el torso con las manos apoyadas en la nuca, lenta y suavemente para estirarse lo más que pueda. Gire su cuello y su cabeza en todas direcciones para movilizar su columna cervical. Complete estos movimientos con otros que le sean agradables. Relajando
el sistema visual... El sistema visual se relaja cuando miramos objetos
lejanos: en las pausas le recomendamos dirigirse a una ventana o, mejor,
salir a caminar unos minutos mirando a lo lejos. Los ejercicios oculares
propiamente dichos deben ser recomendados por el Médico. pputadoras
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Eliminando la ceguera prevenible ¡Más del 90% de los casos de pérdida visual por retinopatía diabética se pueden prevenir! Los pacientes diabéticos deben saber que: • La retinopatía
diabética puede producir disminución o pérdida
de la visión en una gran proporción si la enfermedad no
es bien controlada desde el punto de vista clínico y oftalmológico. Introducción al problema En los
países industrializados, la diabetes es la segunda causa de ceguera
legal y la principal en personas de 25 a 74 años. Se calcula
que, en nuestro país, existen aproximadamente 1.500.000 diabéticos
(entre el 4 al 5 % de la población), de los cuales menos de la
mitad saben que padecen esta enfermedad. El riesgo de ceguera en esta
población es 25 veces mayor que en la población general.
A los 10 años de diagnosticada la enfermedad, hasta el 5% de
los pacientes quedan ciegos, y hasta el 33% ven disminuida su visión
a la mitad. Estas cifras empeoran notablemente a medida que avanza la
enfermedad. ¿Qué es el ojo? El ojo es como una cámara fotográfica. Comparable con una cámara fotográfica, el ojo capta información sobre luces, colores y formas y las convierte en impulsos eléctricos que transmite al cerebro. Este procesa la información y los transforma en las imágenes que nosotros vemos.La capa externa del ojo, de color blanco es la esclera, que equivale al cuerpo de la cámara. La estructura más anterior es la córnea, que es transparente y equivale a la lente de una cámara. La parte de color situada más atrás es el iris que, como el diafragma de la cámara, regula la cantidad de luz que penetra en el ojo, agrandando o disminuyendo el diámetro de la pupila. El espacio situado entre la córnea y el cristalino, que se encuentra detrás del iris, está ocupado por un líquido que recibe el nombre de humor acuoso. El cristalino funciona como una pequeña lupa, que al cambiar de forma y tamaño, enfoca la imagen sobre la retina. La retina equivale a la película de la cámara. Esta recubre por dentro la mayor parte del ojo, como si fuera el empapelado de una habitación. La imagen se forma sobre la retina, que a su vez la transmite a través del nervio óptico hasta el cerebro, donde se procesan las señales recibidas, transformándolas en una imagen visual. La retina recibe el oxígeno y el alimento que necesita a través de los vasos sanguíneos. Una parte importante de estas necesidades es provista por las arterias y venas propias de la retina. El resto le llega a través de la coroides, una estructura comparable a una esponja de vasos sanguíneos, ubicada entre la retina y la esclera. El interior del ojo está relleno por una sustancia gelatinosa y transparente, llamada humor vítreo. Un daño producido en cualquiera de estas estructuras puede llevar a una pérdida más o menos grave de la visión. Es importante tener en cuenta que muchas de estas estructuras se pueden reemplazar mediante técnicas quirúrgicas, como es el caso de la córnea, el cristalino y el vítreo. Pero hay otras que son irreemplazables, como es el caso de la retina y el nervio óptico. Dicho en otras palabras, todo el sistema de enfoque se puede arreglar o cambiar como si se tratara de la lente de una cámara, pero la película, que es la retina, no se puede cambiar. ¿Qué es la retinopatía diabética? La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes; la misma está causada por el deterioro de las arterias y venas que irrigan la retina y llevan el oxígeno y nutrientes que ésta necesita. Este deterioro determina, por un lado, que se pueda filtrar líquido fuera de los vasos, produciendo un edema o hinchazón de la retina, lo que impide que ésta pueda procesar correctamente las imágenes. Por otro lado, se puede producir una escasez de oxígeno, también llamada isquemia de la retina. Esta isquemia determina que el ojo, en un intento de llevar más oxígeno a la retina, forma vasos sanguíneos nuevos, o neovasos, que son frágiles y sangran con facilidad. Los riesgos de desarrollar una retinopatía diabética aumentan a medida que la enfermedad evoluciona, y dependen en gran parte del control de la glucemia. Hasta el 80% de los diabéticos desarrollan algún grado de retinopatía luego de 15 años de evolución de la enfermedad. Evolución de la retinopatía En la etapa inicial de la retinopatía, también llamada retinopatía diabética no proliferativa, los vasos sanguíneos dentro de la retina sufren daños que llevan a la pérdida de líquido, como si se tratara de tuberías en mal estado. Como el líquido que llevan los vasos consiste en sangre y suero, esta filtración de líquidos se visualiza como edema de la retina y hemorragias pequeñas. Con frecuencia este edema se forma en la mácula, que es la zona central de la retina, con la cual se distinguen detalles como las letras. Este edema macular dificulta la lectura y el desempeño de labores delicadas que requieren una buena visión. En una etapa más tardía de la evolución, llamada retinopatía diabética proliferativa, se produce el crecimiento o proliferación de los neovasos sobre la superficie de la retina, hacia el humor vítreo. Cuando el vítreo se separa de la retina, lo que ocurre más frecuente y tempranamente en los diabéticos que en la población normal, éste tracciona los neovasos, que sangran dentro o debajo del vítreo. Esta hemorragia puede obstaculizar total o parcialmente la visión. Más adelante, la tracción puede aumentar, separando la retina de la pared ocular, lo que produce un desprendimiento de la retina, con pérdida de la visión, que se hará irreversible si no se realiza una intervención quirúrgica. También pueden crecer neovasos sobre el iris, ocasionando un aumento severo de la presión del ojo, llamado glaucoma neovascular. ¿Puede evitarse la retinopatía diabética? Con control estricto de la glucemia, la aparición o el avance de la retinopatía disminuye hasta en un 80%. Si bien la mayoría de los pacientes diabéticos desarrollará algún grado de retinopatía luego de 15 ó 20 años de evolución de su enfermedad, a través de varios grandes estudios realizados en Europa y Estados Unidos, se ha comprobado de forma indiscutible que si se controla estrictamente la glucemia, manteniendo sus niveles lo más cerca posible de los límites normales, se disminuye notablemente la aparición y la posterior evolución de la retinopatía. También se ha demostrado que, aunque no se logre llevar la glucemia a niveles normales, cuanto más baja sea ésta, menor será el número de complicaciones y, por consiguiente, la posibilidad de pérdida de la visión. Los desequilibrios clínicos, como la hipertensión arterial, la falla de la función renal, el aumento de los triglicéridos y el colesterol, pueden empeorar y acelerar la evolución de la retinopatía. El embarazo también puede acelerar la retinopatía; por eso, se recomienda un control más estricto, tanto desde el punto de vista clínico como oftalmológico. ¿Cómo se estudia la retinopatía diabética? La retinopatía diabética puede estar presente sin que el paciente padezca síntoma alguno; el control debe ser preventivo. Los pacientes diabéticos deben someterse a exámenes oftalmológicos periódicos, con estudio del fondo de ojo, o sea de la retina. Este examen debe llevarse a cabo por lo menos una vez al año, si el paciente no padece retinopatía o si ésta es de grado leve. En caso de tratarse de una retinopatía más avanzada, será el oftalmólogo quien determine la frecuencia del examen. El examen de fondo de ojo debe realizarse con la pupila dilatada y con los instrumentos adecuados. Sobre la base de los resultados de este examen, se determinará la necesidad de otros estudios, la frecuencia de los controles y la necesidad o no de tratamiento. El algunos casos el oftalmólogo necesita obtener fotografías en color de la retina, o hace un estudio llamado angiografía con fluoresceína, para determinar el estado de la retinopatía. Durante este estudio se inyecta en una vena del brazo del paciente un colorante llamado fluoresceína; luego se obtienen fotografías que muestran con gran detalle el estado de los vasos de la retina. Cuando debido a la presencia de una catarata o una hemorragia no se puede ver el fondo de ojo, se puede realizar una ecografía ocular, que nos informará en qué estado está la retina y si se puede esperar o se debe practicar una intervención quirúrgica. ¿Cómo se trata la retinopatía diabética? Con un tratamiento de láser aplicado en el momento adecuado, disminuyen en un 50% los casos de ceguera. En la mayoría
de los casos, el tratamiento no es necesario, pero ésto sólo
lo puede determinar el oftalmólogo mediante los exámenes
apropiados. Estos tratamientos son utilizados para tratar de detener
la enfermedad, pero no para recuperar la visión. Por este motivo,
es fundamental el hecho de diagnosticar a tiempo la necesidad de tratamiento,
antes de llegar a una pérdida grave de la visión. Láser: El rayo láser es un potente haz de energía luminosa. Se enfoca sobre la retina y produce pequeñas quemaduras que, en el caso del edema de retina, sellan los vasos dañados, con lo que disminuye la acumulación de líquido. En el caso de los vasos sanguíneos anormales o neovasos, se aplican cientos o miles de disparos de láser en las áreas periféricas de la retina. Las pequeñas cicatrices que se reproducen, reducen la formación de neovasos. Si el láser es aplicado en el momento apropiado, se puede desacelerar o detener el ritmo de pérdida de visión. Vitrectomía:
En algunos casos de retinopatía diabética más grave,
como ser una hemorragia vítrea que no se reabsorbe o un desprendimiento
de retina, el oftalmólogo puede recomendar una vitrectomía.
Esta es una intervención microquirúrgica muy delicada
y de alta complejidad, en la que se extra el el vítreo lleno
de sangre. Con esta cirugía, alrededor del 70% de los pacientes
experimentan una mejoría, en general parcial, de la visión.
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¿Qué es un ojo seco?
- Las lágrimas basales o constantes que sirven para alimentar la córnea, para proveer lubricación, para facilitar la visión y para defender al ojo de infecciones y cuerpos extraños. - Las lágrimas reflejas, que se producen ante un estímulo (irritación, emoción, etc.) y que sirven fundamentalmente para enjuagar al ojo. Una vez liberadas las lágrimas son esparcidas por toda la superficie externa del ojo en cada parpadeo, y posteriormente drenadas hacia la nariz a través de los conductos lagrimales. ¿Cómo se manifiesta el ojo seco? El ojo seco se manifiesta generalmente a través de una variada gama de síntomas que incluyen: sensación de arenilla y/o cuerpo extraño, ardor, quemazón, aspereza, sensibilidad a la luz, visión de halos de colores, ojos llorosos y picazón leve. ¿Cuáles son las causas del ojo seco? La edad: la producción de lágrimas decrece naturalmente con los años, estimándose que a los 65 años se producen menos lágrimas que a los 18 años. El ambiente: el clima seco, ventoso y soleado, el smog y la contaminación ambiental, los lugares cerrados, la calefacción y el aire acondicionado, los secadores de pelo y los monitores de computación pueden incrementar la evaporación lagrimal y producir ojo seco. Los medicamentos: ciertos medicamentos pueden disminuir la capacidad del organismo de producir lágrimas. Entre ellos estan los descongestivos y antihistamínicos, los tranquilizantes, antidepresivos y píldoras para dormir, los diuréticos, píldoras anticonceptivas, algunos anestésicos, medicamentos para el tratamiento de la hipertensión arterial (beta bloqueantes) y para transtornos digestivos (anticolinérgicos). Las enfermedades sistémicas: es frecuente la asociación de ojo seco con algunas enfermedades sistémicas como la artritis, el lupus, la sarcoidosis, el síndrome de Sjogren, las alergias y enfermedades de la piel. Las lentes de contacto: el uso de lentes de contacto puede (por diversos mecanismos) agravar o provocar ojo seco. ¿Cómo se lo diagnostica?
¿Cómo se lo trata? Para el
tratamiento del ojo seco se utilizan gotas lubricantes. En algunos pacientes
se indican además antiinflamatorios, antibióticos, medicamentos
sistémicos y en ciertas ocaciones se recurren a otros métodos
terapéuticos como la obturación de los conductos de evacuación
de las lágrimas, y el uso de lentes protectores.
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Qué es la Retinitis Pigmentaria La
retinitis pigmentaria es el nombre dado a un grupo de desórdenes
hereditarios del ojo que involucran a la retina, la capa nerviosa sensible
a la luz que reviste la parte de atrás del ojo, y que causan
una reducción o pérdida en la capacidad visual gradual
pero progresiva. Causas, incidencia y factores de riesgo: ¿Cuál es la causa de la retinitis pigmentaria? La
retinitis pigmentaria es causada por una variedad de defectos de la
retina heredados de forma diferente, que afectan la habilidad de la
retina para percibir la luz. Generalmente se da en familias y es un
trastorno que puede ser causado por defectos en cualquiera de los diferentes
genes que han sido identificados recientemente. El principal factor de riesgo es un antecedente familiar de retinitis pigmentaria. Afecta a una de cada 4.000 personas. Los defectos de la retina pueden encontrarse en las células llamadas bastones de la retina, en las células llamadas conos de la retina y/o en la conexión entre las células que componen la retina. Las células que controlan la visión nocturna, llamadas bastones, son las que tienen mayor probabilidad de resultar afectadas, sin embargo, en algunos casos, los conos son las que sufren el mayor daño.
2.
Disminución del campo visual : Es otro síntoma típico
de la retinitis pigmentaria . Se caracteriza por la pérdida de
visión desde la zona periférica a la zona central del
ojo, dando lugar a la llamada visión tubular. La persona que
padece retinitis pigmentaria refiere tropezarse frecuentemente con los
objetos a su alrededor. En el caso de un niño que sufra retinitis
pigmentaria, es la madre la que cuenta que no es capaz de encontrar
los juguetes. Cronológicamente, este síntoma se presenta
después de la ceguera nocturna. 3.
Disminución de la agudeza visual: Normalmente, es referida por
los pacientes después de los dos síntomas anteriores. 4.
Alteración de la percepción de los colores : Cuando la
enfermedad está muy avanzada, se produce una alteración
inespecífica de la visión de los colores o, con mucha
frecuencia, en el eje azul-amarillo. 5.
Fotopsias y Deslumbramientos : Muchos pacientes con retinitis pigmentaria
dicen ver luces pequeñas o flashes en la media periferia de su
campo visual. Los deslumbramientos ante una excesiva luminosidad hacen
necesario el uso de gafas de sol adaptadas.
Además de una historia médica completa y del examen del ojo, su médico oftalmólogo puede realizar uno o más de los siguientes exámenes para determinar que proporción de la retina está comprometida: ·
Prueba de agudeza visual: la tabla común para el examen del ojo,
la cual mide la capacidad visual a varias distancias.
Tratamiento
para la retinitis pigmentaria: Desgraciadamente, hasta el momento, no hay un tratamiento específico para la retinitis pigmentaria.
La remisión a un especialista en baja visión (visión subnormal) ayuda a mantener la independencia del paciente. Una persona con baja visión es aquella que tiene un impedimento en la función visual, aún después de tratamiento o de corrección refractiva, con una agudeza visual menor a 2/10 en su mejor ojo, o con un campo visual menor de 10º, pero que usa o es potencialmente capaz de usar la visión para la ejecución de una tarea. Algunos dispositivos de baja visión utilizados en la retinitis pigmentaria son :
Es importante visitar con regularidad al oftalmólogo para vigilar el desarrollo de cataratas o edema macular (hinchazón de la retina), trastornos que se pueden tratar. Expectativas
en el Tratamiento de la Retinitis Pigmentaria
-Opciones en Cuba : ¿Qué se hace en Cuba?
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Ataxia de Friedreich La
importancia de la ayuda psicológica para los enfermos de retinitis
pigmentaria En
ocasiones, aparte de los problemas causados por la incapacidad, el estrés
de adaptarse aviva los conflictos que ya existían en la persona
o en la familia (para los familiares es una situación que resulta
difícil y dolorosa). Un
instrumento importante para superar el reto emocional que plantea la
retinitis pigmentaria es la ayuda psicológica, que incluye el
asesoramiento individual y las terapias de grupo. La intervención
psicológica individual tiene como objetivo una mejora de la autoestima
y bienestar personal, disminuyendo así la angustia, la pena y
la sensación de pérdida de autocontrol, a la vez que aumenta
la capacidad para resolver problemas cotidianos. Por otra parte, en
gran medida, los afectados de retinitis pigmentaria tienen una sensación
de impotencia e inutilidad; temen tanto ser una carga como carecer de
valor para los demás, y en la asistencia a los grupos terapéuticos
comprueban que tienen mucho que ofrecer a los otros, aumentando la sensación
del propio valor, pudiendo suponer un respiro a los extenuantes esfuerzos
diarios de enfrentarse al mundo de las personas con ojos capaces de
ver bien.
ANTE CUALQUIER DUDA CONSULTE A SU MÉDICO OFTALMÓLOGO DE CONFIANZA
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