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Páginas de Actualización en Oftalmología |
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Nº 7 (2001) |
ISSN 1515-7202 |
Anestesia ocular
El objetivo del presente trabajo es desarrollar brevemente y en forma práctica el tema: "anestesia ocular local" y "preparación del paciente". Se toma a la cirugía de catarata como cirugía modelo, y se expresan algunos puntos importantes a tener en cuenta.
Introducción
Podemos definir a la palabra anestesia como abolición de la sensibilidad. Este término se emplea para indicar la pérdida de la sensibilidad dolorosa, obtenida por la administración de fármacos anestésicos, para hacer posible la ejecución de intervenciones quirúrgicas o para la realización de otras terapéuticas o de maniobras diagnósticas capaces de originar dolor.
Los riesgos "hoy" en la cirugía ocular, son bajos comparados con otros tipos de cirugías. Pero no debemos dejar de lado el estado clínico general del paciente. El oftalmólogo puede colaborar con el anestesista y el cardiólogo o internista, solicitando al paciente que realice los chequeos pre-quirúrgicos, 2 a 3 semanas previas a la cirugía. Esto dará tiempo para llegar a un diagnóstico apropiado, o si fuera necesario, la corrección de alguna patología encontrada o descompensada.
La clasificación que se usa para considerar el riesgo quirúrgico es la de la Sociedad Americana de Anestesiología (ASA):
Clase I: Paciente normal y saludable
Clase II: Enfermedad sistémica leve.
Clase III: Enfermedad sistémica severa no incapacitante.
Clase IV: Enfermedad sistémica incapacitante con riesgo constante de vida.
Clase V: Paciente moribundo.
La mortalidad debido a una cirugía ocular ha sido estimada en 0,06 a 0,18%. En los trabajos en donde se analizaron estos porcentajes llegaron a la conclusión que el factor de riesgo más importante fue la enfermedad sistémica de base del paciente y no el tipo de anestesia suministrada (local o general). La población de pacientes que puede necesitar una cirugía oftalmológica abarca todas las edades. En el caso de los pacientes pediátricos (estrabismos, ROP, glaucoma congénito, catarata, etc.) la patología oftalmológica puede ser una manifestación de una enfermedad sistémica o de base, que aumenta el riesgo de una cirugía con anestesia general. En el otro extremo de la vida, los pacientes mayores pueden presentar problemas médicos múltiples como angina, diabetes mellitus, HTA, arritmias cardíacas, enfisema, artritis, etc.
Nos debemos formular 3 preguntas:
El Internista debe ser informado del tipo de anestesia, la duración aproximada de la cirugía, y anticipar el posible uso de medicaciones como inhibidores de la anhidrasa carbónica, agentes osmóticos, drogas simpaticomiméticos o corticoides.
Cualquiera que sea el método anestésico usado, la monitorización del paciente durante la administración de la anestesia, la cirugía e inmediatamente después de la misma, es parte esencial de una buena y juiciosa práctica de la medicina.
Procedimientos como la extracción del cristalino, transplantes de cornea, trabeculectomías, blefaroplastia, vitrectomías y desprendimientos de retina pueden ser realizados en forma segura con anestesia regional y una sedación moderada en algunos casos para evitar la ansiedad y aumentar la cooperación del paciente.
Baker, Tinker y Robertson encontraron en los pacientes mayores con catarata y antecedentes de IAM y enfermedad coronaria que tienen riesgo muy bajo 0.3% de reinfarto en cirugías con anestesia local.
Los procedimientos anestésicos locales en los Estados Unidos (1997), se realizan en un 97% de los casos con monitoreo del paciente y con un médico anestesista en un 78% de los casos.
En este trabajo se estudiaron durante 7 meses (Marzo 1997 a Septiembre 1997), 1006 pacientes operados con técnica extracapsular y facoemulsificación. Las funciones del médico anestesista, responsable del monitoreo fueron: Evaluación pre-anestésica, administración de cualquier medicación necesaria antes de la cirugía (antihipertensivo, antiarritmico, etc.), sedación del paciente, realización del bloqueo regional, monitoreo del paciente durante la cirugía realizando un suplemento de ser necesario a la anestesia local, monitoreo del paciente post-operatorio en la sala de recuperación.
Resultados: 376 pacientes (37.4%) requirieron algún tipo de intervención por parte del personal de anestesia. Las intervenciones consistieron en diferentes tipos de acciones como: tomarle la mano al paciente durante la cirugía (21,9%), apoyo verbal (7,6%), anestesia suplementaria (8,5%), sedación EV (13,2%), necesitaron medicación por su HTA (9,4%), medicación por arritmias cardíacas (0,8%), y otras intervenciones.
Requirieron más intervenciones los pacientes: Menores de 60 años, HTA, enfermedades pulmonares, renales y cáncer.
El número de asistencias realizadas a pacientes con ECG normales (37,8%) y anormal (36,3%) fue similar. Un ECG anormal pre-operatorio no fue predictivo de un mayor número de intervenciones del equipo de quirófano.
A pesar que la mayoría de las intervenciones fueron menores, algunas fueron serias. El 30% de los pacientes las consideraron como vitales para el éxito de la cirugía.
Importante a tener en cuenta estos datos, cuando uno trabaja con técnicas anestésicas locales inyectables (peribulbar/retrobulbar). Un estudio observacional sobre cirugía ocular del Reino Unido (1996) mostró que en el 70% de las cirugías se realizaron con anestesia local solamente, 5,8% con sedación y 24,4% con anestesia general. Las técnicas fueron: 65.6% peribulbar, 16.9% retrobulbar, 6.7% sub-Tenoniana, 4.4% subcojuntival, 2.9% tópica y 2.3% combinaciones.
El 96% fueron monitorizados y en el 84% de los casos se contaba con un anestesista. Un acceso intravenoso fue colocado en el 60% de los casos. En los Estados Unidos menos del 5% de las cirugías se llevan a cabo con anestesia general.
Todo esto cambió mucho con la incorporación de la anestesia tópica. Se redujo el pedido de análisis pre-operatorios, con la técnica corneal de facoemulsificación no es necesario suspender AAS desde 10 días antes de la cirugía. La colocación de una vía dejó de ser necesaria, muchos cirujanos no utilizan tampoco sedación. La presencia de un médico cardiólogo o internista que controle los parámetros vitales del paciente sigue siendo irremplazable.
Las metas anestésicas en una cirugía oftalmológica son:
Anestesia general:
Mantener inmóvil el ojo
Mantener estable la PIO
Controlar el sangrado
Evitar el reflejo oculo-cardíaco (OCR)
Reanimar al paciente minimizando posibles nauseas o vómitos post-anestesia.
Anestesia Regional:
Paciente despierto
Cooperador
Ojo bloqueado obteniendo: analgesia, aquinesia y PIO estable.
Aquinesia del orbicular
Amaurosis
Instauración rápida del efecto
Recuperación rápida
Anestesia Tópica:
Analgesia
Elimina riesgos de hemorragia retrobulbar, perforación ocular, anestesia de
tronco cerebral, equímosis y edema palpebral
Seguro en pacientes con daño en el nervio óptico
Recuperación inmediata de la visión
Cirugía interactiva, los pacientes cooperan durante la cirugía.
No es necesario el parche (motilidad y parpadeo se encuentran indemnes)
No logra aquinesia.
No logra amaurosis.
Podemos dividir a la anestesia local:
Anestesia por inyección:
Implica cualquier tipo de perforación por medio de una aguja o cánula de la piel o conjuntiva.
Técnica retrobulbar (intraconal)
Técnica peribulbar (periconal)
Técnica sub-Tenoniana
Técnica subconjuntival
Anestesia tópica:
instilación de gotas y/o gel en fondo de saco.
Técnica tópica
Técnica tópica plus (con el agregado de anestesia intracamerular)
Conceptos a tener en cuenta:
PIO
Los siguientes factores afectan a la PIO durante la cirugía:
Cuando el paciente realiza maniobras de Valsalva, esfuerzos o tose, provoca un aumento significativo de la presión venosa central. Lo cual se traduce en un aumento de la PIO por presión venosa retrógrada "venous back-pressure". Pudiendo elevar la PIO a 34 – 40 mmHg.
El plexo coroideo posee una autorregulación, lo que le permite mantener constante un flujo de perfusión. Pero el volumen sanguíneo coroideo puede variar considerablemente. Durante la cirugía una obstrucción del retorno venoso central a causa de vómito, esfuerzo o una obstrucción en el tubo endotraqueal puede causar un aumento repentino del volumen sanguíneo coroideo, aumentando la PIO, y produciendo salida vítrea al campo quirúrgico a través de la herida quirúrgica.
El volumen coroideo también es sensible a cambios en los niveles de Pco2. La hipoventilación, resulta en acidosis respiratoria e hipercapnia, lo que causa aumento a nivel del volumen sanguíneo coroideo y la PIO. La hipoxia induce una vasodilatación coroidea por lo que también aumenta la PIO.
El tono de los músculos extraoculares (MEO) también contribuyen en la PIO. Los anestésicos centrales deprimen los centros de control del tono de los MEO produciendo un descenso de la PIO, el cual aumenta con la profundidad de la anestesia. Los sedantes, agentes inductores y anestésicos inhalatorios reducen la PIO en un modo dosis-dependiente.
Benzodiazepinas (diazepam o midazolam), dados en forma intravenosa en forma de premedicación, tienen un efecto relajante muscular el cual disminuye la PIO. Dosis sedativas con barbitúricos y propofol bajan significativamente la PIO, se cree que el efecto es debido a la depresión sobre las áreas que controlan la PIO a nivel del SNC, relajando el tono de los MEO, mejorando la circulación del humor acuoso y bajando la presión venosa.
Los agentes anestésicos inhalatorios volátiles (halotano, ethrane e isoflurane) descienden la PIO en forma dosis-dependiente.
La excepción a la regla es la Ketamina tanto usada en forma IM o EV aumenta la PIO. En estudios recientes luego de usar diazepam como premedicación, no observaron cambios en la PIO. La explicación del aumento en la presión ocular sería por un aumento a nivel del tono muscular y simpático por la Ketamina. Esta droga también produce nistagmus y blefarospasmos. Todo esto, convierte a esta droga en una mala elección para ser usada en oftalmología como agente inductor.
Los dos factores más frecuentes en producir aumento de la PIO significativo son la intubación endotraqueal y el uso de succinilcolina. La succinilcolina EV causa un transitorio (2 a 6 minutos) pero significativo aumento en la PIO (+10 a 20 mmHg).
Se debe tener precaución en caso de usar gases como SF6 o C3F8 todos estos gases interactúan con el óxido nitroso (gas anestésico) expandiendo aún más el gas, elevando la PIO. Se debe esperar entre 10 a 15 minutos antes de inyectar el gas en forma intravítrea. Y se debe evitar el uso de este gas anestésico en caso de pacientes operados con burbuja de gas aún presentes.
Las estructuras más sensibles al dolor y su inervación:
Conjuntiva
Córnea
Uvea anterior (iris y cuerpo ciliar).
Inervación:
Esclera y córnea: Nervios ciliares cortos. Nervios ciliares largos
Conjuntiva:
Superior: Nervio supraorbitarios. Nervio supratroclear. Nervio infratroclear.
Inferior: Nervio Infraorbitario
Lateral: Nervio Lagrimal (con contribución del nervio cigomáticofacial)
Limbo: Nervios ciliares largos
Como hacer para provocar el menor dolor posible al paciente durante la anestesia:
- Los anestésicos locales cuando son calentados a la temperatura del cuerpo antes de la inyección, causan menos molestias.
- Las inyecciones en la órbita no deben ser más rápidas de 1cc/10 segundos. Se debe inyectar sólo el volumen necesario, sin sensación de tensión.
- Se recomienda la adición de 1cc de bicarbonato de sodio al 8.4% a 10 ml de lidocaína para elevar el pH de la solución a inyectar. Se usa muy poco.
Mecanismo de acción:
El anestésico debe penetrar el epineuro, perineuro y endoneuro para llegar a los canales de sodio que debe bloquear. Evitando la entrada de sodio al interior de la membrana el anestésico logra que el impulso nervioso no se propague. La potencia de la molécula del anestésico está relacionada con la acción lipofílica, cualidad que le permite ingresar al nervio. La duración de la acción del anestésico local está directamente relacionado con la cantidad de flujo sanguíneo del área que rodea al nervio y sus características químicas: poder lipofílico y cantidad de anestésico disponible en forma libre, no ionizado.
Anestésicos tópicos:
Con esta técnica se elimina el riesgo de perforación, la restauración de la visión es inmediata y se puede instaurar en forma inmediata la colocación de gotas. Las terminaciones nerviosas que transmiten el dolor en conjuntiva y córnea, son consideradas terminaciones desnudas. Estas terminaciones en la conjuntiva están cubiertas por un epitelio estratificado no queratinizado y en la córnea se extienden entre las células epiteliales, cubiertas por el film lagrimal. Estas características permiten la penetración de anestésico local. Cada vez se amplían más las fronteras de esta técnica, actualmente usada en cirugías de facoemulsificación por córnea clara, túnel escleral, trabeculectomías, cirugía de estrabismo en pacientes colaboradores, etc.
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Nombre |
Concentración |
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Proparacaína |
0.2% a 0.5% |
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Tetracaína |
0.5% a 2% |
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Lidocaína |
1% a 4% |
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Bupivacaína |
0.75% |
Características
Bloqueo reversible no-despolarizante
Rápida absorción a través de las mucosas
Mínima toxicidad en la superficie corneal (a excepción de cocaína)
Se emplea para conjuntiva y córnea
Proparacaína Clorhidrato 0,5%:
Es el que menor disconfort produce a la instilación.
Tiempo de comienzo: 12,9 segundos
Duración en su acción: 20 minutos
Tetracaína Clorhidrato 0,5%
Comienzo de su acción dentro de los 30 segundos
Duración 20 minutos
Presenta un efecto más profundo que otros anestésicos tópicos.
Toxicidad: picazón, ardor (por aprox. 30 segundos), toxicidad epitelial corneal (tinción puntiforme) y retardo en la cicatrización.
Lidocaína
Ver más adelante.
Podemos dividir a esta técnica: Anestesia Tópica
Tópica:
lidocaína clorhidrato 4%
Bupivacaína 0.75%
Proparacaína 0.5%
Tetracaína 0.5%
Intracamerular:
Lidocaína clorhidrato 1% (sin conservantes)
Jalea/gel:
Lidocaína clorhidrato 2%
La anestesia intracamerular es segura. Se realizaron diferentes tipos de experimentos primero en córneas de conejos, luego estudios clínicos en humanos con buenos resultados. No se encontró una diferencia significativa en los parámetros endoteliales. Una dosis de hasta 0.5 ml de lidocaína 1% sin conservantes fue segura.
El efecto anestésico a nivel del iris y el cuerpo ciliar dependen de la penetración del anestésico en la cámara anterior. Bellucci y col. demostraron que la concentración de la lidocaína al 4% en cámara anterior, aumenta con el número de aplicaciones. A más gotas, más concentración. Behndig y Linden midieron la concentración en humor acuoso de lidocaína luego de su colocación intracamerular y ésta es 100 veces más alta que la obtenida en forma tópica. Se estudió la concentración sérica sanguínea luego de la aplicación tópica de lidocaína al 4% y en otro estudio la administración de 0.5 ml de lidocaína intracamerular al 1%, con resultado no dosable en ambos casos.
Los momentos incómodos para el paciente durante la cirugía son:
Como podemos mejorar estos momentos:
Colocar xylocaína jalea 2% sobre el sector de la incisión o una esponja con xylocaína al 4% o Bupivacaína 0,75% desde 20 minutos previos a la cirugía.
Colocar xylocaína intracamerular sin conservantes al 1%. Gills en 1995, usando anestesia intracamerular elimina la sensación del iris y el cuerpo ciliar, logrando una mayor cooperación del paciente durante la cirugía. Varios estudios hablan a favor de la anestesia intracamerular.
Lidocaína en Jalea/Gel
Aumenta el tiempo de contacto con la superficie ocular, esto asegura una liberación sostenida y un efecto prolongado del anestésico.
El gel es pobremente absorbido por la mucosa ocular por lo que se reducen los riesgos de efectos secundarios sistémicos.
Barequet y colaboradores investigaron el uso externo de la lidocaína al 2% para cirugía de catarata. Koch reporta que una doble aplicación de lidocaína en gel al 2% es aún más efectiva, pudiendo compararse su efecto en controlar el dolor a la combinación de proparacaína 1% + 0.5 ml lidocaína intracamerular. Autores como Assia y colaboradores, con varias aplicaciones de éste gel realizan una cirugía extracapsular.
Porque tender a una anestesia tópica:
VENTAJAS
Desventajas:
Contraindicaciones:
Six D's of disqualification from topical anesthesia
Deafness
Dysarthria
Dysfunctional communication
Dense Cataract
Disease of macula
Dysfunctional extraocular motility
En un estudio comparativo entre anestesia tópica versus retrobulbar, publicado en la revista Ophthalmology 1999. Se dividieron dos grupos de 69 pacientes cada uno.
Grupo 1: Bupivacaína tópica 0.75% + Midazolam y Fentanyl EV
Grupo 2: Lidocaína 2% + Bupivacaína 0.75% en iguales cantidades + unidasa 150 unidades junto a methohexital EV
LAS COMPLICACIONES FUERON:
Grupo 1:
32% Movimientos durante la cirugía
20% Blefarospasmos
1.5% Hemorragia subconjuntival
Grupo 2:
70% Quemosis
41% Hemorragia en párpados
1.5% Hemorragia retrobulbar
17% hemorragia subconjuntival
Sugerencias al operar con tópica:
USAR TOPICA PLUS:
Adecuada selección del paciente
Hablar con el paciente, antes y durante la cirugía.
Fijar el ojo con la segunda mano
Colocar una gota de anestesia en el ojo contralateral, ayuda a tener menos blefarospasmos.
Es esencial educar al paciente con anestesia tópica a distinguir entre tacto y dolor.
Un tiempo prolongado de cirugía puede llegar a necesitar un suplemento anestésico:
Colocar más Lidocaína intracamerular o
Lidocaína subconjuntival o
Anestesia sub-Tenoniana.
Colocar la Lidocaína luego de realizar la paracentesis y antes del viscoelástico o al realizar la hidrodisección.
Si fuera necesario, es posible sedar al paciente durante la cirugía.
Colocar marcas en el control de intensidad de la luz del microscopio, con el fin de modificarla durante la cirugía. Ejemplo: comenzar con poca intensidad de luz (marca 1), luego de colocar la viscoelástica y antes de realizar capsulorexis (marca 2), luego de la hidrodisección (posición 3).
Si cree que el paciente esta muy ansioso o efectuará una faco difícil, no lo dude, una técnica sub-Tenoniana le brindará mas seguridad que una técnica con tópica.
DIFERENTES ESQUEMAS ANESTESICOS TOPICOS
Howard V. Gimbel
Sala pre-operatoria coloca:
Voltaren 0,1% 2 gotas
Ocuflox 0,3% 1 gota
Mydfrin 2,5% 2 gotas
Mydriacyl 1 % 2 gotas
Alcaine 0,5% 1 gota
Bupivacaína 0,75% 1 a 2 gotas
Al llegar a la sala de operaciones y con el espéculo colocado:
Bupivacaína 0,75% 5 gotas cada 5 minutos hasta comenzar con la cirugía.
Durante la cirugía: Lidocaína 1% (0,1 a 0,2 ml) Astra
Si utiliza túnel escleral coloca Lidocaína en forma subconjuntival en la zona.
Si utiliza incisión corneal coloca una esponja con lidocaína 1%.
Alan S. Crandall
Sedación:
Midazolam 0.5 mg a 1 mg
Fentanyl 25 mcg a 50 mcg
Tópico:
Bupivacaína 0.75% dado junto con los dilatadores
En caso de trabeculectomía, bupivacaína limbar por medio de una esponja.
Intracamerular 1% no preservada (luego de la paracentesis) 0.3 a 0.5 cc
William J. Fishkind
Esponja con xylocaína al 4%, 20 minutos antes de la cirugía
Sedación (Fentanyl y Midazolam)
Tópica: Xylocaína 2% con epinefrina + Bupivacaína 0,75%, 1cc de cada uno en una jeringa y coloca 1 gota cada 5 minutos, por 15 minutos y 1 gota más antes de comenzar.
Otros ejemplos:
4 gotas de xylocaína tópica al 4% o bupivacaína al 0.5% cada 5 minutos, comenzando 20 minutos antes que el paciente ingrese al quirófano. Cuando el paciente esta en posición se colocan nuevamente otras 4 gotas.
Anestesia tópica perilimbar:
Colocar una esponja de celulosa embebida en lidocaína 2% sin conservantes, en contacto por 30 segundo, cubriendo los 360 grados del limbo. Esto se realiza justo antes de la cirugía bajo el microscopio. La técnica que utiliza el cirujano es una facoemulsificación con incisión corneal temporal, con muy buenos resultados en el control del dolor. Tiempo de cirugía 12.7 minutos +/-3.7 (DS), con un rango de 7 a 34 minutos.
Opciones y combinaciones posibles hay muchas. Cada cirujano debe evaluar cual es la mejor opción para cada uno.
Anestesia Regional:
La mayoría de los procedimientos quirúrgicos se pueden realizar con una técnica anestésica regional ("anestesia inyectable"). Actualmente con las modernas técnicas anestésicas son raras las complicaciones graves, se conocen mejor los factores de riesgos:
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Agente |
Comienzo |
Duración |
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Procaína 1-4% (Novocaína) |
7-8 minutos |
30-40 minutos |
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Bupivacaína 0,25-0,75% (Duracaína) |
5-10 minutos |
8-12 horas |
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Lidocaína 1-2% (Xylocaína) |
4-6 minutos |
40-60 minutos |
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Mepivacaína 1-2% (Carbocaína) |
3-5 minutos |
2 horas |
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Etidocaína 1% |
3 minutos |
5-10 horas |
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Ropivacaína (Naropin) |
8-10 minutos |
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Importante: usar soluciones libres de conservantes
Lidocaína Clorhidrato
Es la droga más popular para anestesia local
Buena difusión, lo que permite áreas extensas de anestesia
Anestesia segura para un procedimiento de 45 minutos a una hora.
Una solución al 1% Lidocaína es adecuada para la mayoría de los casos.
Bupivacaína Clorhidrato
- Una concentración de 0,5% de Bupivacaína es comparable a 2% de Lidocaína.
- Ventaja duración prolongada, desventaja lentitud en producir su efecto (aprox. 30 minutos)
- Bupivacaína 0,5%, la anestesia global dura aproximadamente 5 hs y la aquinesia se extiende por 6 a 10 hs. Con una concentración de 0,75% llega entre 8-12 hs.
- Puede persistir una parálisis de los músculos extraoculares por 1 o 2 días.
Ropivacaína 0.75%
- Como ventajas: logra una buena aquinesia entre 8 a 10 minutos y es menos dolorosa.
Para lograr un tiempo quirúrgico prolongado y un paciente confortable durante la cirugía: preparar en forma simple, una mezcla de 50:50 en una misma jeringa.
Lidocaína 2%
Bupivacaína 0,75%
Con o sin hialuronidasa
Anestesia óptima con excelente aquinesia de los músculos periorbitales, sin necesidad de realizar un bloqueo percutáneo del séptimo par.
Medicaciones asociadas:
Epinefrina
El uso de epinefrina puede ser considerado en áreas muy vascularizadas, como los tejidos perioculares. El vasoespasmo consecuente, disminuye la absorción de la droga en el área inyectada. Prolonga significativamente el bloqueo anestésico.
Las técnicas anestésicas infiltrativas, pueden causar hemorragias considerables en su ejecución, las cuales pueden reducirse si se agrega epinefrina a la solución anestésica. Esto es particularmente cierto en cirugías palpebrales.En pacientes con HTA, enfermedades cardiovasculares, o tirotoxicosis evitar la asociación con epinefrina.Si se está utilizando anestesia general: el anestesista debe ser informado de la utilización de la epinefrina. Si la anestesia es local, el cirujano debe explicar al paciente que puede presentar taquicardia, palpitaciones y algo de nerviosismo en forma transitoria y que esto no interfiere con la cirugía.
Hialuronidasa
El ácido hialurónico es un mucopolisacárido que se encuentra en el espacio intersticial de los tejidos y en el cuerpo vítreo. La hialuronidasa, es una enzima que despolimeriza el ácido hialurónico, removiendo el mismo de los tejidos, favoreciendo de esta manera la permeabilidad al anestésico inyectado. La presión mecánica es útil para favorecer la penetración de la hialuronidasa en los tejidos.
Esta permeabilidad retorna a la normalidad a las 24-48 horas, debido a la formación de nuevo ácido hialurónico. Al no contener ácido hialurónico las paredes de los capilares, el efecto de la hialuronidasa no afecta la permeabilidad de los mismos.
Favorece:
- La difusión del anestésico a través de los tejidos
- Reduce la presión del volumen anestésico a nivel del nervio óptico.
- Aumenta la velocidad de comienzo del anestésico.
Bicarbonato de sodio
Ajusta el pH de la solución de aproximadamente 5.45 a 6.82, aumentando la cantidad de moléculas del anestésico en forma no catiónica ("forma activa") lo que mejora la penetración al nervio. En la revista Ophthalmology se publicó un Review sobre anestesia regional en cirugía de catarata: "Synthesis of the Literature on the Effectiveness of Regional Anesthesia for Cataract Surgery" el cuál seleccionó estudios randomizados (82 trabajos) llevados a cabo entre Enero de 1964 y Abril de 1999. Se analizaron los hallazgos, las estrategias y se calificó la evidencia encontrada (buena, suficiente, pobre e insuficiente).
Evidencia Grado A (Buena evidencia)
Evidencia Grado B (Suficiente evidencia)
Evidencia Grado C (Pobre evidencia)
Evidencia Grado I (evidencia insuficiente)
IMPORTANTE:
Analizar al momento de elegir la anestesia para la cirugía:
"Dolor" durante el bloqueo anestésico versus "dolor" durante el desarrollo de la cirugía.
Tiene que evaluar el cirujano: sus límites y la cooperación del paciente. El tiempo quirúrgico es muy importante en la elección de la anestesia. Ya que el dolor que puede padecer el paciente utilizando las modernas técnicas de sedación intravenosas, más una técnica anestésica de bloqueo regional (inyectable) pasa a ser insignificante. En contraposición con una anestesia tópica la cual no produce dolor en la realización de la misma pero el cirujano debe completar la cirugía en un tiempo razonable.
La técnica sub-Tenoniana "Pin-point" aparenta ser la más segura
Una anestesia y aquinesia adecuada pueden obtenerse colocando el anestésico local por debajo de la cápsula de Tenon. Se utiliza según la duración de la cirugía xylocaína al 1 o 2% con o sin bupivacaína al 0.75% en un volumen total de 2,5 a 3 cc. El efecto es casi inmediato. El aumento de PIO luego de la inyección del anestésico es mínimo.
Esta técnica es usada para cirugías de catarata, glaucoma, estrabismo y retina

Se estudió su eficiencia en cirugía extracapsular comparándola con la peribulbar. Se midió la PIO antes de la colocación del anestésico, al minuto y a los 10. Se evaluó también la motilidad y ansiedad del paciente.
PIO medida al minuto mostró:
Peribulbar incremento medio 7.97 +/- 8.80 mmHg (DS) P<.05
Sub-tenoniana incremento medio 0.12 +/- 3.09 mmHg
El grupo con anestesia peribulbar reportó más ansiedad que el grupo de sub-Tenoniana (P<.05).
La anestesia sub-Tenoniana presentó una inmovilización y control del dolor intraoperatorio similar a la técnica peribulbar.
Técnica:
1- Preparar una jeringa con lidocaína al 1 o 2% sin epinefrina

2- Colocar anestesia tópica

3- Incisión a 5 mm del limbo en el cuadrante inferior nasal, inferior temporal o nasal superior (áreas entre los músculos rectos, para avanzar exitosamente la cánula). Realizar un ojal que comprometa conjuntiva y Tenon, realizar una pequeña divulsión.

4- Se introduce una cánula atraumática realizando suaves movimientos laterales, y avanzando por este plano, la introducción de 15 mm de la cánula es suficiente. Esta maniobra debe ser suave, una vez que se encuentra el plano la cánula se desplaza con mucha facilidad. Si esto no ocurre divulsionar con tijera nuevamente. Se debe seguir con la curvatura de la cánula la curvatura del globo ocular.

La dosis óptima es de 3 cc de anestésico, la administración es en forma de bolo.
Si al inyectar el líquido uno no observa equímosis, estuvo situado en el plano correcto.
Desventaja:
TECNICAS ANESTESICAS DE BLOQUEO REGIONAL

Las técnicas más importantes en bloqueo regional son el bloqueo retrobulbar (BRB) y el peribulbar (BPB)
Anestesia retrobulbar (BRB)
La anestesia retrobulbar se hace para bloquear el ganglio ciliar y paralizar los músculos oculares. Esto se logra por una infiltración difusa de las porciones posteriores del cono muscular. Los nervios que no pasan por el cono muscular (frontal, lacrimal, infraorbitario y zigomático) llevan ramas para la conjuntiva y los párpados. Por lo tanto, no es posible el bloqueo de las mismas con una BRB de pequeño volumen. Se puede provocar una aquinesia total en un paciente que siente dolor durante la cirugía, se debe utilizar anestesia tópica en la conjuntiva o una inyección subconjuntival. Se puede colocar la inyección por un abordaje transcutáneo o transconjuntival. En la inyección transcutánea, la cánula alcanza el cono muscular atravesando el párpado, el tabique orbitario, la aponeurosis y la grasa de la órbita. En la transconjuntival, la cánula se inserta en el fondo de saco y pasa a través de la aponeurosis peribulbar directamente hacia en cono muscular (mayor riesgo de perforación del globo). La administración del bloqueo retrobulbar puede ser doloroso. Se puede combinar esta anestesia con alguna medicación endovenosa monitorizada por el anestesiólogo.
Ventajas de la técnica: requiere menos cantidad de infiltración anestésica en la órbita que el bloqueo peribulbar (3 a 4 cc). Inicio rápido de la analgesia y aquinesia. Se coloca una única inyección en la órbita.
Desventajas: causa más dolor que el BPB, puede requerir uso adicional de medicación intravenosa con el fin de sedar al paciente y complementar la anestesia con un bloqueo del nervio facial, para eliminar la función del orbicular (técnicas de Van Lint’s, Nadbath’s o Atkinson’s). Colocando un volumen de anestésico mayor dentro del cono (6 a 7 cc), no será necesario el bloqueo del facial.
Presenta complicaciones serias con compromiso de la visión: hemorragia retrobulbar, daño al nervio óptico, oclusión de la arteria central de la retina, perforación del globo y émbolos a la circulación retinal o coroidal. Complicaciones con compromiso de vida: estimulación del reflejo oculo-cardíaco (ROC), diseminación del anestésico por la vaina del nervio óptico al SNC, causando depresión del SNC, depresión respiratoria y paro cardíaco.
![]()
Aguja Atkinson para anestesia retrobulbar.
Hamilton notó la siguiente incidencia en una serie de 5235 BRB:
Las complicaciones que ocurren por las técnicas locales de bloqueo, se manifiestan generalmente dentro de los 20 minutos de efectuada la inyección. Signos y síntomas de algunas complicaciones a tener en cuenta durante el procedimiento anestésico:
Ojos con estafiloma posterior presentan una incidencia de 1 perforación cada 760 procedimientos en comparación de 0/44.000 en ojos sin estafilomas.
Medidas a tomar antes de la inyección:
El paciente es instruido a mirar recto hacia delante, la posición adecuada de la mirada es en posición primaria.
La perforación del globo anterior al ecuador del ojo ocurre cuando se realiza el bloqueo con el paciente manteniendo los ojos cerrados. Las lesiones posteriores al ecuador surgen cuando el paciente miope voltea el ojo fuera de la aguja.
Colocando el dedo índice sobre el reborde orbitario y realizando una suave presión, uno logra elevar ligeramente el globo ocular, obteniendo de esta manera más espacio y seguridad al momento de la colocación de la aguja.
Técnica
1- Infiltración de piel: inyecte 0,5 ml de lidocaína al 1% sin epinefrina, utilizando una aguja de ½ pulgada (12mm – n° 27). Infiltración subcutánea en la unión del tercio lateral y dos tercios mediales del párpado inferior justamente arriba del anillo orbitario.
2- Use una aguja n° 23 de 1.25 pulgadas (31mm). La misma es insertada en el área de piel previamente infiltrada.
3- La aguja es dirigida en forma perpendicular a la superficie de la piel. La aguja inicialmente se dirige paralela al piso de la órbita y es angulada hacia abajo, hasta que la punta ha pasado el ecuador del globo y luego se dirige posteriormente en la órbita a una profundidad de 1 pulgada (24 mm). Una vez que la aguja pasa el ecuador del globo, se dirige ligeramente más bajo que el ápice orbital hacia la parte inferior de la fisura orbital superior, sin cruzar el plano medio sagital, dentro del cono muscular. El bisel de la aguja debe estar hacia el globo ocular para reducir las posibilidades de perforación. El centro de la aguja no debe ir más allá del anillo orbital inferior. Siempre, antes de inyectar, aspire primero para evitar la inyección intravascular.
4- Comenzando en el cono muscular, se hace la inyección de 4 ml de bupivacaína al 0.75%. La solución anestésica debe ser inyectada lentamente, retirando la aguja suavemente durante la inyección. Este método permite administrar la solución en un área mayor, más que un bolo único el cual puede traer complicaciones como anestesia incompleta de algunas estructuras. El músculo oblicuo superior, el cual está fuera del anillo de Zinn, no será paralizado después del bloqueo retrobulbar; por lo tanto, el ojo tendrá un movimiento de intorsión cuando se le solicita al paciente mirar hacia abajo.
5- Realizar compresión orbitaria a 30 mmHg por 15 minutos.
Anestesia Peribulbar BPB:
El BPB produce insensibilidad por medio de la infiltración del ganglio ciliar, e inmovilización del ojo y del cierre palpebral a través de la infiltración de los MEO y del músculo orbicular.
Ventaja: la aguja se aleja del globo, del nervio óptico, de la lámina de la duramadre y del foramen óptico mucho más que en la técnica retrobulbar. El anestésico difunde dentro del área de la órbita. La aguja quedará fuera del séptum intermuscular, cerca de los músculos rectos inferior y lateral, pasando apenas el ecuador del globo. No necesita bloqueo facial. Son menos frecuentes complicaciones como hemorragia retrobulbar, alteraciones sobre el SNC, anestesia del tronco cerebral, perforación escleral y daño del nervio óptico en el BPB.
Desventajas: Mayor volumen de infiltración anestésica. Los párpados inicialmente pueden estar más tensos y el paciente puede presentar equímosis peri-orbitaria. El bloqueo peribulbar toma de 10 a 15 minutos para lograr una anestesia y aquinesia adecuadas. Hasta que el procedimiento se domine, puede resultar en aquinesia parcial y bloqueo incompleto.
Medidas antes de la inyección:
El paciente es instruido a mirar recto hacia delante, la posición adecuada de la mirada es en posición primaria.
Se le explicará al paciente que puede tener una sensación de "presión" o "ardor" durante la colocación del anestésico en la órbita.
Colocando el dedo índice sobre el reborde orbitario y realizando una suave, uno logra elevar ligeramente el globo ocular, obteniendo de esta manera más espacio y seguridad al momento de la colocación de la aguja.

Técnica:
1- Infiltración de piel: inyecte 0,5 ml de lidocaína al 1% sin epinefrina, utilizando una aguja de ½ pulgada (12mm – n° 27). Infiltración subcutánea en la unión del tercio lateral y dos tercios mediales del párpado inferior justamente arriba del anillo orbitario. La presencia del habón subcutáneo asegura una introducción totalmente indolora en el paso siguiente.

2- Use una aguja 23 de una pulgada (25mm). Preparar en una jeringa de 10cc, 5 ml de clorhidrato de bupivacaína al 0,75%, 5 ml de lidocaína al 1% y una ampolla de hialuronidasa). Siempre, antes de inyectar, aspire primero para evitar la inyección intravascular. El lado biselado debe ser dirigido en dirección del globo ocular.
3- Colocar 1 cc luego de atravesar el orbicular y antes del ecuador del globo. Permaneciendo afuera del cono y en una dirección ligeramente supero medial se inyectan 4 cc del anestésico.

Aplicar presión al globo y a la órbita después de estos grandes volúmenes de solución anestésica, 30 mmHg por 15 minutos, esto ayudará a bajar la PIO y a distribuir el anestésico posteriormente. En el 15 a 20% de los BPB al chequear la función del párpado superior esta aún se encuentra presente.
4-La infiltración de la piel del párpado superior, se aplica en el pliegue del párpado superior entre la depresión supraorbital y la tróclea.

5- Entre la depresión supraorbital y la tróclea se coloca 1 cc inmediatamente posterior al orbicular y sobre el ecuador nasal superior del globo, la aguja es avanzada paralela al techo de la órbita, permaneciendo lejos del globo. Luego dirigir posteriormente la aguja por fuera del cono muscular, (en dirección a la fisura orbital superior) e inyectar el resto del anestésico al pasar el ecuador (3 a 4 cc). Esta inyección sobre el párpado superior se asocia a ptosis prolongada y a mayor riesgo de perforación ocular.


Otra vía posible es a través de la carúncula, para esta segunda inyección.

Es importante realizar un masaje de la órbita infiltrada, se observa una elevación de 11,44 mmHg (8.97 a 13.90 mmHg) con 10 cc de anestésico en la órbita. Luego de una compresión se obtiene una caída significativa a 2.42 mmHg (0.49 a 4.34 mmHg).
BPB con inyección única:
Una modificación a la técnica, es la colocación de una inyección peribulbar única, la cual requiere 5 cc de xylocaína al 1-2% con o sin hialuronidasa, inyectados con una aguja de 23G, a través de la zona temporal del párpado inferior, luego de llegar a la altura del ecuador del globo, se dirige la punta de la aguja ligeramente hacia arriba "como si uno quisiera elevar levemente el globo ocular", al inyectar el anestésico se observara la caída de párpado superior en forma lenta acompañando el bolo anestésico. Es probable que en algunos casos la aquinesia no sea completa pero la analgesia será satisfactoria durante la cirugía. Es muy buena opción en caso de cirugía de catarata o glaucoma, el comienzo de su acción es rápido (8 minutos) y el tiempo aproximado de anestesia 40 - 50 minutos.
También se puede combinar 50-50 de lidocaína y bupivacaína, con lo que uno logra prolongar la acción. Prestar atención a la caída del párpado superior y a la tensión del globo ocular durante el procedimiento, estos parámetros marcan la cantidad adecuada de anestésico a inyectar.
Aquinesia del músculo orbicular
La aquinesia del músculo orbicular es inducida para impedir el cierre de los párpados. La infiltración directa del músculo se asocia con una tumefacción del párpado que puede interferir en el curso de la operación. La aquinesia preauricular requiere una pequeña inyección de anestésico. Bloquea todas las fibras cigomaticotemporales pero puede también bloquear las ramas descendentes, que pueden provocar parálisis bucal transitoria. La aquinesia paraorbital infiltra el nervio por encima del reborde orbitario. La infiltración de las fibras que inervan las partes más externas del músculo orbicular es importante, dado que son particularmente activas en el cierre de los párpados.
Técnica de bloqueo del facial, se inyecta aproximadamente 1 cc a 1 cm por delante del tragus, es decir por delante del cóndilo del maxilar (que puede ser localizado por palpación cuando se abre y se cierra la boca).

A: Preauricular, B: Reborde orbitario temporal superior y temporal inferior.
Inyección paraorbitaria: la punción se hace sobre el punto más alto del arco cigomático, y permite el acceso en todas direcciones. La aguja se inserta hacia arriba y en dirección nasal a lo largo del margen orbitario óseo. La aguja se retira hasta la punta antes de cambiar de dirección. Se inyecta 1 a 2 cc en cada punto.
Evaluación y tratamiento en caso de hemorragia orbitaria aguda:
Todo oftalmólogo debe conocer que hacer y como ejecutar algunas maniobras que pueden lograr que el paciente preserve su visión. Se produce por aumento de la presión orbitaria en presencia de un ojo intacto. Ocurre en el 1 a 2% de las inyecciones retrobulbares.
Mecanismo de la pérdida de visión: los contenidos orbitarios se encuentran dentro de una cavidad inextensible compuesta por los huesos orbitarios y el diafragma que forman los párpados ("círculo palpebral" formado por los márgenes superior e inferior de los párpados traccionados hacia fuera y hacia la órbita, junto con los márgenes laterales traccionados hacia dentro y adelante). Cuando se produce una hemorragia, la presión intraorbitaria aumenta y puede exceder la presión de perfusión arterial. La pérdida de visión es en general secundario a la isquemia del nervio óptico por la afectación de las arterias ciliares cortas posteriores. El tiempo disponible para tratar al paciente se extrapola de trabajos experimentales con monos rhesus donde se demostró que luego de 90 minutos de ocluida la arteria central de la retina, la lesión es irreversible.
Tratamiento de emergencia de la hemorragia orbitaria
Descompresión de la órbita en sentido anteroposterior
Cantotomía y cantolísis inferior: produce una expansión antero-posterior al desinsertar parte del círculo palpebral formado por el párpado inferior, y permitir la protrusión del globo. Esto aumenta el volumen de la órbita y como consecuencia, reduce su presión.
Técnica: Cantotomía
Incisión para aumentar la circunferencia palpebral si se hace sobre el rafe muscular externo y alivia así la presión del margen palpebral lateral.



Este rafe se encuentra en la línea de unión de los márgenes palpebrales interno y externo y se toma aplicando una tijera recta al canto temporal de manera que su mango se encuentre directamente por encima del ángulo nasal. Para evitar que la piel, tejido graso, músculo y el ligamento palpebral externo se desplacen durante el corte, se las corta con un solo cierre de la tijera; las capas de tejido pueden adelgazarse de antemano por compresión con un clamp para facilitar el corte.
Técnica: Cantólisis
La cantólisis, o sección de los ligamentos palpebrales, se emplea cuando estas bandas impiden que el círculo palpebral se eleve en forma adecuada.
Si el ligamento lateral externo tenso impide la elevación del círculo palpebral, se separan sus ramas de la inserción perióstica. Esto aumenta el volumen de la órbita y como consecuencia, reduce la presión, permitiendo la protrusión del globo ocular. Muchas veces la realización de la cantólisis inferior es suficiente, se debe verificar que el párpado inferior está completamente desinsertado del reborde orbitario.


Las inserciones ligamentosas se ubican a partir de la incisión para la cantotomía sondando hacia arriba y abajo a lo largo del margen interno de la órbita. Cortando directamente sobre el periostio se ayudará a impedir la hemorragia. La tracción sobre el tarso facilita la identificación de los ligamentos y permite juzgar el efecto del procedimiento.
PREPARACIÓN DEL PACIENTE
Selección del paciente:
Es importante la comunicación y la educación preoperatoria con el paciente para lograr aliviar la ansiedad y obtener la cooperación máxima al momento de la cirugía.
La anestesia tópica y/o regional ofrece muchas ventajas para el paciente ambulatorio, el médico debe informar al paciente el método que se considera mejor para él, teniendo en cuenta la condición médica y emocional del paciente y los límites del cirujano. De esta manera, el paciente es partícipe en la elección del plan anestésico.
Pacientes que no pueden cooperar, entender consignas en forma clara o comunicarse adecuadamente no serán buenos candidatos para una anestesia local. Pacientes con barreras de lenguaje, sordos, trastornos psicopatológicos, parkinsonianos, claustrofóbicos, trauma ocular perforante necesitaran anestesia general.
Selección del paciente
Evaluación apropiada de un internista.
Ya fue tratado con anterioridad.
Ayuno:
Se le indica al paciente no ingerir alimentos sólidos desde 6 horas antes del procedimiento quirúrgico y con respecto a los líquidos 3 hs.
Midriasis
Ojo contralateral
Colocar una gota anestésica, "más fácil para el paciente mantener los ojos abiertos". Cubrirlo con alguna lágrima en gel.
Tensión ocular
Para obtener una buena difusión de la anestesia y lograr disminuir la PIO se coloca el balón de Honan, a 30 mmHg por 20 minutos, sobre el ojo a ser operado. También se obtienen buenos resultados por medio de maniobras digitales, realizadas durante 15 minutos.
En los pacientes que se va a desarrollar una queratoplastia penetrante o cirugía de glaucoma, la PIO debe ser reducida por la instilación de una gota de apraclonidina 30 minutos antes de la cirugía.
En pacientes con hipertensión ocular se puede considerar el uso de manitol preoperatoriamente, empleando 0.5 – 1g/kg de peso de una solución al 20%. Recordar que esta maniobra podría precipitar la insuficiencia cardíaca congestiva y edema pulmonar por sobreexpansión del espacio intravascular.
Ventilación
Es importante lograr un espacio de aire sobre la parte inferior del rostro, utilizando un puente (metálico, plástico o cartón) que suspende el campo quirúrgico y enviar aire u oxígeno a través de una cánula nasal
Posición de la cabeza
Se coloca en decúbito dorsal al paciente en la mesa de operaciones, de forma tal que la cabeza se encuentre al nivel del final de la mesa. El iris del paciente debe estar paralelo al piso.

Monitoreo
Todo paciente debe tener una vía (acceso intravenoso), medir la presión arterial, ECG y la saturación de oxígeno deben ser monitorizados durante todo el procedimiento.


Sedación
Las metas de la sedación son disminuir la ansiedad, crear amnesia y mantener al paciente despierto, alerta, calmado y cooperador. Si no es posible contar con un anestesista durante la cirugía, se puede considerar el uso de diazepam 0.1-0.2 mg/kg (2.5 a 5 mg oral o intramuscular), sesenta minutos antes de la cirugía, como ansiolítico. En este caso, será sumamente importante lograr un bloqueo sin dolor para el paciente.
El suplemento con drogas narcóticas no es necesario con el uso de la anestesia regional ya que esta provee el bloqueo analgésico. Las drogas narcóticas aumentan el riesgo de nauseas y vómitos post-operatorios. Si es necesario usar drogas narcóticas se debe agregar medicación antihemética.

Barbitúricos:
Es un efectivo sedante pero sin poder analgésico.
Efectiva medicación preoperatoria cuando se asocia a analgésicos como la meperidina.
Una dosis hipnótica inducirá sueño dentro de los 20 a 60 minutos el cual persistirá por 3 horas.
Una sobredosis de barbitúricos, produce hipoventilación y depresión cardíaca, no se debe administrar más de 300 a 500 mg de pentobarital.
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Secobarbital |
EV: 50 mg cada 15 minutos |
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Pentobarbital |
EV: 1 mg/kg a 500 mg máximo |
Sedantes no barbitúricos:
Analgésicos narcóticos:
La cirugía ambulatoria y la anestesia local han acortado el tiempo pre y post-quirúrgico del paciente. Se convirtieron en necesidad, medicaciones pre-operatorias con un tiempo de inicio corto. Analgésicos como la meperidina, el cual para llegar a su efecto máximo necesita aproximadamente una hora o más si la vía de administración es IM, no es adecuado.
Desinfección:


No se conoce medio alguno para realizar la esterilización total del campo operatorio. La meta es minimizar el número de organismos en la superficie quirúrgica (párpados y conjuntiva).La piel de los párpados y las pestañas se trata con desinfectantes tópicos. Las glándulas palpebrales deben ser desinfectadas nuevamente al fin de la fase preoperatoria dado que pueden haberse extruido gérmenes con la inserción del campo quirúrgico autoadhesivo y los separadores palpebrales. Con los apósitos adhesivos impermeables que cubren las pestañas y el borde libre palpebral se obtiene protección adicional.


Esta probado que la conjuntiva debe tratarse con iodopovidona al 5%, debe penetrar en todos los pliegues llegando hasta el fondo de saco, luego se irriga con solución salina balanceada después de 5 minutos de contacto. Una gota de iodopovidona sobre la superficie ocular, equivale a 3 días de antibióticos tópicos. Su eficacia aumenta más si el paciente se colocó ATB tópicos previo a la cirugía. Importante, preguntar si el paciente es alérgico al Yodo en cuyo caso estaría contraindicado usar este antiséptico. Dado que el campo operatorio no está completamente estéril a pesar de todas las medidas, cualquier manipulación intraocular plantea un riesgo de infección que puede ser reducido colocando límites para las indicaciones de tales medidas. El líquido acumulado en el saco conjuntival debe eliminarse continuamente para evitar que penetre al interior del ojo a través de una herida. Las partes de los instrumentos que se introducen en el ojo no deben ponerse en contacto con dedos/guantes, párpados, pestañas o conjuntiva. Como regla general, el riesgo de contaminación aumenta con la duración de la operación. El uso de gotas antibióticas pre-operatorias se usan de 1 a 3 días antes de la cirugía. El objetivo es disminuir el número de colonias bacterianas sobre la superficie conjuntival. Se sugiere uso de fluoroquinolonas por su espectro de acción. Un punto de controversia es la colocación de vancomicina en el suero. Se sugiere no hacerlo, ya que su uso en forma profiláctica aumenta el riesgo de desarrollo de microorganismos resistentes.
CONCLUSION
Todas las técnicas anestésicas son altamente efectivas. Es importante pensar en las motivaciones del paciente, las características anatómicas del ojo y la órbita, la técnica quirúrgica, el "tiempo quirúrgico", y la habilidad del cirujano.
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